LaRouche, sobre la sicología científica

16 de septiembre de 2009

13 de Septiembre 13 de 2009 (LPAC).— En una conversación el domingo en la tarde, Lyndon LaRouche nos dio un adelanto sobre el tema de sicología que tiene pensado desarrollar por escrito en los próximos días. "El secreto sobre el Presidente Obama", dijo, "que se reconocerá cada vez más y más, especialmente entre expertos en estos asuntos, uno de los problemas claves del Presidente Obama, es que es realmente ESTUPIDO. En cierto sentido, tienes que compararlo, en este respecto, con su antecesor espiritual, el emperador Nerón, quien también era estúpido. Pero sucede muy a menudo, que cierto tipo de personas, que tienden a ser bravucones, con frecuencia son estúpidos. También encontrarán, que la calaña con la que está asociado, la especie que le gusta, es la calaña de economistas conductistas [del comportamiento]. Pero los economistas del comportamiento son, sistemáticamente, estúpidos.

"El problema es", continuó, "si lo piensan... Piensen en el tipo que fue reprobado en Harvard. Esa fue una de las mejores cosas que han hecho en los tiempos recientes, ¡haberlo expulsado! ¡Expulsado! ¡Reprobado!"

"Pero, el punto está en que la gente que está fascinada con el hecho de tratar de hacer su voluntad, de manera irresponsable, haciendo caso omiso a todo lo que deberían poner atención, pueden hacerlo porque están decididos a salirse con la suya.

"Tienes a una persona cuyo coeficiente intelectual es muy bajo", señala LaRouche, "y no puede entender las cosas. Y está furioso del hecho de que va por la vida, y la gente habla de cosas que el no entiende. Y se pone más furioso, y más furioso, y más furioso. Y entonces dice, '¡Voy a ser rey, y entonces me vas a tener que respetar!'. Eso es lo que tienes enfrente, esta pobre chinche.

"Piensen en los conductistas", reiteró. "Cuál es la característica de los conductistas? ¿Cuál es la característica del fundamento del Presidente para su plan de asistencia médica? ¿O de todo ese grupo, cómo Ezequiel Emanuel? Ellos desdeñan la cuestión de la inteligencia, en tanto distinta a la dizque inteligencia animal. La noción misma del 'conductismo', consiste en que el pensamiento no existe, o si no, es algo tan trivial que se puede abandonar a favor del 'comportamiento'. ¡Y el Presidente es de los que piensan así!

"Eso también es coherente con el tipo narcisista", especificó LaRouche. "El Narciso es el tipo que quiere ser, intelectualmente, emocionalmente, un bravucón. Comparen la tendencia de Obama a las bravuconadas, y su tendencia a los hábitos de un dictador como Adolfo Hitler o Mussolini, a quienes está pareciéndose cada vez más. Los arrebatos de cólera de Obama, se asemejan cada vez más a los arrebatos de furia de Mussolini y de Hitler. Y eso es lo que nuestros ciudadanos deben conocer, y le deben prestar atención.

"Que su pasión no nace de su inteligencia", concluyó LaRouche, "sino de su estupidez. Si lo sigues con cuidado, y te fijas en lo que dice, y como compone las palabras, no tiene ningún significado inteligible en el uso que hace de ciertas formulaciones, las que se lleva componiendo. Pero insiste en su sometimiento a esos enunciados, a pesar de que sistémicamente no tienen sentido y son palurdo, porque se propone imponer su voluntad, sin tener la inteligencia para distinguir esas consideraciones".