20 años más tarde, la huelga de masas se ha extendido desde Alemania Oriental hasta EUA

12 de octubre de 2009

10 de octubre de 2009 (LPAC).— Este 9 de octubre, se celebró el 20avo aniversario de la vigilia de las velas en la ciudad de Leipzig, que acabó con el régimen de Alemania Oriental, y condujo, unas semanas más tarde, a la caída del muro de Berlín. Solo unos días antes de que se llevara a cabo la marcha en Leipzig, la dirigencia de la República Democrática Alemana (RDA) se había reunido para celebrar el aniversario de sus 40 años en el poder, y para fantasear sobre el futuro de un "imperio de 1000 años en Alemania Oriental". Solo unos días más tarde, ya les habían arrebatado ese poder.

Esta noche en Leipzig, nuestros organizadores del Movimiento de Juventudes LaRouchistas (LYM en sus siglas en inglés) estuvieron presentes en la conmemoración de aquella victoria de la huelga de masas. Kurt Mazur condujo un programa con obras de Beethoven, Bach, Mendelsohn y Brahms, muy apropiado para recordar la fuerza conductora de la cultura clásica, y en particular de la música clásica.

Gracias a su entendimiento profundo de la dinámica de la historia, Lyndon LaRouche había pronosticado la caída del muro de Berlín un año antes que esta sucediera, en su hoy famosa conferencia de prensa que diera en Berlín occidental en octubre de 1988. LaRouche vio como algo inminente el derrumbe de todo el bloque soviético en el momento en que el títere británico Yuri Andropov rechazó la oferta de Ronald Reagan para desarrollar e implementar la Iniciativa de Defensa Estratégica, sistema de defensa con base a rayos que hubieran hecho obsoletas las armas nucleares, y hubieran impulsado una revolución científica y tecnológica.

Ahora, nosotros en el movimiento de LaRouche, nos enfrentamos con la responsabilidad única y sobrecogedora de liderar el mismo tipo de proceso de huelga de masas aquí en Estados Unidos. Nosotros somos el liderazgo; no hay otra opción.

Nos llegan informes desde todas partes del país, sobre las tremendas oportunidades que se nos presentan si salimos a organizar con el Plan LaRouche, que es la única solución viable ante lo que de otra manera será un descenso seguro a una era de tinieblas planetaria. No hay vuelta atrás en el fermento de la huelga de masas. Solo porque, después de la paliza que recibieron durante el receso de agosto, se le dijo al Congreso que no volvieran a presentarse en las reuniones públicas, no significa que el estado de ánimo de la gente ha cambiado o que la furia ha disminuido. Harley Schlanger [vocero de LaRouche para la costa oeste], informó que el anuncio hecho el viernes de la cifra de 5 millones netos de desempleados estadounidenses desde que Obama asumió la Presidencia, fue un punto de inflexión para muchos dentro de la comunidad afroamericana, quienes hasta entonces, a pesar de sus presentimientos, todavía trataban de defender a Obama. Entre los miembros del llamado Tea Party [que han organizado movilizaciones contra Obama] hay un gran fermento en torno a LaRouche, y nos encontramos con que si organizamos en forma agresiva con el Plan LaRouche podemos separar a los populistas locos de los líderes serios, quienes inclusive están dispuestos a romper con los prejuicios establecidos en el pasado sobre Franklin Delano Roosevelt, cuando les damos a conocer el Plan LaRouche para implementar una reorganización por bancarrota y para la inversión en grandes proyectos de infraestructura, para crear millones de empleos para obreros productivos de tecnología avanzada.

El cambio de fase de octubre se desenvuelve a diario, en medio del pánico que despierta la posibilidad de un desplome del dólar, que desintegraría a todo el sistema global. Detrás de las historias absurdas que hablan de "romper" con el dólar, y de la supuesta conspiración de China, Japón, Arabia Saudita, Francia y otros países para acabar con el comercio en dólares del petróleo y de otras mercancías importantes, esta la realidad de que la Reserva Federal y el Tesoro de Estados Unidos están impulsando una política deliberada para tumbar el valor del dólar, política que a principios de esta semana LaRouche denunció como "equivalente a traición". Hoy, una fuente importante de Washington advirtió que el dólar está muy cerca de la "línea roja" en la que un desplome abrupto pudiera ocurrir en cualquier momento.

Nos enfrentamos a una realidad, aquí y ahora, y no hay ninguna otra alternativa al Plan LaRouche. Solo si se lleva a cabo una reorganización total por bancarrota del sistema de la Reserva Federal, borrando la gran mayoría de la impagable deuda financiera, puede haber una recuperación. Olvídense de una "recuperación sin empleos" y estupideces como esas. Estamos hablando de que el sistema financiero global se va a evaporar, y también todo lo que se venga abajo con él. Imagínense una desintegración hiperinflacionaria como la de Weimar [Alemania, 1923] pero a una escala global. Hemos visto como hoy los precios de algunas mercancías, como el precio del oro, el estaño y el azúcar, se están elevando de manera hiperinflacionaria, al mismo tiempo en que se desploma el mercado de bienes raíces para comercios, y los estados de la unión americana uno tras de otro anuncia nuevos recortes draconianos de su presupuesto. Con o sin el plan de "reforma a la asistencia médica" de Obama —calcado del programa nazi a favor de la eutanasia— mucha gente va a morir este invierno como resultado del colapso, a menos que se implemente el Plan LaRouche.