El Diálogo de Civilizaciones se reúne por séptima vez en Rodas, Grecia

20 de octubre de 2009

Foro Público Mundial - Diálogo de Civilizaciones - Se reúne por Séptima vez en Rodas, Grecia

por Helga Zepp-LaRouche

16 de octubre de 2009.— La fortaleza de la conferencia del Foro Público Mundial en Rodas, que se reunió este año por séptima vez, reside en que pone el acento en el concepto del "diálogo de civilizaciones", como forma de resolver los problemas. Este año se congregaron de nuevo más de 500 académicos, líderes religiosos, economistas, políticos, artistas, y periodistas de 60 naciones, para discutir varios temas.

Mientras la conferencia del año pasado, que tuvo lugar en octubre, recibió un fuerte impacto del dramático desarrollo de la crisis financiera que se sucedió justo después de la quiebra de Lehman Brothers, el estado de ánimo de muchos de los participantes este año era de una profundo escepticismo hacia la línea oficial que afirma "que lo peor ya pasó", y de un cierto presentimiento de que lo más fuerte de la crisis todavía no nos ha pegado.

El ambiente de la conferencia era de un contraste muy marcado con la realidad de la situación estratégica e histórica; aquí, en la pintoresca aldea pesquera de Kallithea al noreste de las islas Egeas en Rodas, tuvieron lugar muchos debates y discusiones productivas, mientras que en el resto del mundo, el colapso de la economía real iba en aumento, una "exuberancia irracional" barría de nuevo los mercados financieros, y las instituciones financieras dejaban muy claro que sus intenciones eran las de hacer que la población pagara por la crisis reduciéndoles brutalmente los niveles de vida.

Los participantes expresaron explícitamente su convicción de que la crisis global actual es el resultado del hecho de que tantos dirigentes han renegado de su responsabilidad para con el bien común. En la discusión final durante la sesión de cierre de la plenaria, una de las participantes apoyada ampliamente cuando dijo que la crisis actual es consecuencia en gran medida a la crisis de liderato en las élites gobernantes.

La declaración final de la conferencia de Rodas 2009, dice así:

Punto 2.1: "La crisis económica y financiera global no ha llegado a su fin. Es obvio que esta crisis no se puede enfrentar solo con las herramientas económicas y financieras tradicionales"

Punto 2.4 dice: "El motivo principal de toda actividad económica debe ser el bien común de los seres humanos y no la aglomeración de capital. Las economías deben estar enfocadas hacia el beneficio y la ganancia que esa economía produce, y sobre como permitir que esta ganancia crezca, y de cómo compartir los beneficios de manera justa entre las personas por el bien común".

Punto 2.5: "Necesitamos una nueva ética en economía en vez de que impere el consumismo por un lado y por otro lado, un librecambismo capitalista desenfrenado que termina con los llamados valores de accionistas.

Digno de mención es la referencia que se hace en el Punto 2.8 a la última encíclica del Papa Benedicto XVI: "Damos la bienvenida al llamado que hacen muchos líderes religiosos para que haya ética en la economía y en particular a aquel hecho por el Papa Benedicto XVI en su encíclica Caritas in Veritate, para una economía civil reinsertada en la sociedad civil que trasciende las viejas dicotomías seculares del estado contra el mercado y de la izquierda contra la derecha".

La propuesta más concreta para crear una economía civil fue hecha por Lyndon LaRouche, quien es muy conocido en Rusia por su teoría de la economía física, y de quien expertos Rusos comentaron su contribución de este año. El discurso que la autora de este artículo dio en la conferencia de 2008, sobre el plan de LaRouche para reorganizar el sistema financiero y económico, fue publicado en el Boletín de la conferencia de 2009.

Varios participantes en la discusión de este año dijeron que ellos creían que la cumbre del G20 en Pittsburg no fue más que una operación de relaciones públicas, y que las medidas que se tomaron solo pospusieron por un tiempo la muerte del sistema. Un tema importante fue la toma de conciencia de que la crisis global demanda una nueva definición de la definición de "felicidad", y que la respuesta a esto no se puede encontrar en el dominio material, sino en un nivel espiritual.

Los iniciadores del Foro Público Mundial —Vladimir Yakunin, Presidente de los Ferrocarriles Rusos; Jagdish Kapur, presidente de la Fundación Kapur Surya; y el empresario griego Nicholas F. S. Papanicolaou— merecen nuestra agradecimiento por haber fundado este "diálogo de civilizaciones".