Mensaje de la vocera nacional de LaRouche

26 de octubre de 2009

21 de octubre de 2009

Estimados miembros de LaRouche PAC:

Bueno, aquí estamos, casi al final del mes de octubre. Y tal cual como LaRouche lo pronosticó, en las primeras dos semanas del mes hemos visto un repentino y dramático cambio de fase descendente en la situación de los Estados Unidos y de la economía mundial. Esto se refleja en la rápida aceleración del colapso de las condiciones de vida de la mayoría de nuestra población así como una nueva fase de la crisis bancaria, que se sucede de manera inmediata por el colapso de la burbuja de los bienes raíces comerciales.

El desempleo nunca había sido tan alto. A pesar de las promesas de una extensión de los beneficios por desempleo, más de 1 millón de estadounidenses, sin ceremonia alguna, fueron eliminados de la lista de desempleados la semana pasada. El número de embargos hipotecarios han continuado en forma acelerada, dirigiéndonos a un incremento estremecedor de personas sin un techo, a todo lo ancho y largo de la nación. Y, mientras que la Reserva Federal, con el entusiasta apoyo del Gobierno de Obama, se las a arreglado para encontrar fondos ilimitados y sin precedentes para repartírselo a los grandes bancos, el crédito para la producción se ha parado en seco. Gobiernos estatales y municipales no solo están despidiendo a miles de trabajadores y recortando los servicios (por ejemplo, Hawai, el estado registrado como el lugar de nacimiento del Presidente, decretó una semana de 4 días para las escuelas públicas), sino que están literalmente parando por días en un momento en que tenemos enfrente el colapso del ingreso fiscal.

La manera como el Gobierno está manejando la epidemia de influenza H1N1 apunta hacia la desintegración mas grande del sistema de saludo en la historia de nuestra nación o a una fraude orquestado con toda intensión para eliminar a las miembros mas débiles de nuestra sociedad. Entrado el verano, el Gobierno de Obama prometió 80 millones de dosis de H1N1 para finales septiembre - ni cerca de la cantidad necesaria para inmunizar ni siquiera a quienes ya han sido identificados como los más débiles entre nosotros. Ahora, en que el mes de octubre está casi por terminar, no solo las provisiones de vacunas han sido menores de lo que habían prometido, pero la semana pasada, el Gobierno federal anunció que las 80 millones de dosis —ya de por sí insuficientes— se reducirían ¡en un 33%!

En el área metropolitana conurbada de Baltimore, donde yo resido, las visitas a las salas de emergencia debido a el H1N1 han aumentado en más o menos un 48%. Uno de los más importantes hospitales escuela del área rentó todo el Holiday Inn cerca de allí para hospedar a este exceso de demanda. Otro coloco grandes tiendas de campaña para hospedar a las víctimas de influenza y mantenerlos separados de los otros pacientes. Las cifras de los pacientes reportados y de las muertes reportadas las mantienen artificialmente bajas en vista de que las autoridades locales de salud no tienen ni los fondos ni la inclinación para definitivamente identificar la presencia del virus H1N1.

En medio de esta crisis, la Casa Blanca se encuentra en graves problemas. La popularidad de Obama ha caído a sus niveles más bajos. De hecho, ningún otro Presidente en la historia de Estados Unidos ha experimentado una caída tan aguda en su popularidad durante su primer año en el cargo. El Congreso se encuentra paralizado, principalmente como resultado de la insistencia dictatorial de Obama de que instrumenten sus medidas fascistas. La pelea interna entre los senadores demócratas, en una entidad generalmente conocida por su comportamiento amable y formal, casi ha llegado a los golpes en más de una ocasión. La Cámara de Representantes simplemente es un desastre, y así seguirá en tanto que la imbécil de Pelosi la siga presidiendo.

Pero, en realidad, el cuadro NO es tan sombrío como pudiera parecer. Irónicamente, el fracaso absoluto de Obama y su entorno íntimo se ha convertido en el motor para meter un cambio en la INSTITUCION de la Presidencia. Específicamente, el fracaso de Obama ha forzado a otros, algunos dentro y otros fuera del gobierno, a compensar la deficiencia. Y ya sea en el área de la seguridad nacional o de la economía nacional, cualquier acontecimiento positivo que veamos se intersecta con las actividades del movimiento de LaRouche.

Un grupo de economistas estadounidenses prominentes que en un principio les habían asignado la tarea de reestructurar la economía estadounidense, han adoptado la función de la Triple Curva de LaRouche, utilizando toda la información con la que cuentan, ampliándola y generando los cálculos para ilustrar de modo preciso lo que ha ocurrido desde fines de los 1980, y en especial, durante el período más reciente. Cada vez más de ellos insisten en público sobre la necesidad de regresar al marco legal de la Ley Glass-Steagall para regular a la banca, y como el primer paso necesario para que haya cualquier recuperación en EU. Tim Geithner se ha convertido en blanco de ataque, y no le sorprendería a nadie si Geithner resulte el primero de la pandilla tóxica que se vaya.

El vicepresidente Joe Biden parece que está tomando un papel mayor en las cuestiones internas, y agarró a la Casa Blanca completamente fuera de guardia cuando rompió con la línea obligada sobre "los retoños de la recuperación", el pasado 19 de octubre, y declaró que EU se encontraba en una depresión. Como ha ocurrido muchas veces antes, presionaron a Biden y a su entorno inmediato para que se retractasen o "modificaran" la declaración como una típica "equivocación" de Biden. No obstante, el jefe de asesores de Biden en política económica, Jared Bernstein, le dijo a los periodistas que el vicepresidente fue "muy preciso" en tanto que "en una economía con más de 15 millones de personas desempleadas, hay muchos paisanos que enfrentan enormes dificultades económicas".

"Hasta que no reduzcamos la tasa de desempleo, hasta que no empecemos a dar respuesta paulatinamente a esos millones de gente desempleada, hasta que no empecemos a proporcionarles los empleos, los salarios, el ingreso, la esperanza, la oportunidad que el vicepresidente tiene en mente cuando se refería a... esa dinámica, entonces tenemos que calificarla como una Depresión para ellos".

Sobre las cuestiones de seguridad nacional, la Secretaria de Estado Hillary Clinton, ha logrado reclutar aliados suyos en el Senado (algo que Obama por sí solo ha sido completamente incapaz de hacer) para trabajar con ella y el equipo de seguridad nacional, específicamente el Secretario de Defensa Gates, y el general Jones, Asesor de Seguridad Nacional, a fin de impedir cualquier catástrofe estratégica.

En el cuadro internacional, inmediatamente después de la participación de LaRouche en el Foro Público Mundial en Rodas, los acuerdos económicos firmados por China y Rusia durante la visita de Putin a China, demostraron el potencial que existe para una rápida transformación regional así como para las relaciones internacionales bilaterales, si la Alianza de las Cuatro Potencias propuesta por LaRouche, entre Estados Unidos, China Rusia e India se lleva a cabo. El acuerdo bajo el cual China cooperará con Rusia en la construcción de un sistema de trenes de alta velocidad, puede jugar un papel clave para ayudar a China a romper con la dependencia actual en la exportación de mano de obra barata para Occidente, y es sin ninguna duda, un paso importante hacia lo que LaRouche a propuesto como la alianza de las cuatro potencias para crear un nuevo sistema mundial de crédito.

El problema más grande, sin embargo, sigue siendo llevar a Estados Unidos a una reorganización por bancarrota de la forma en que LaRouche lo ha señalado más recientemente en el Plan LaRouche. Los trillones de dólares de deuda, apilados hasta hoy desde que Alan Greenspan hizo su locura en 1987, no ofrecen ninguna otra alternativa. Sin duda, como primer paso hay que sacar todo el dinero de la banca comercial nacional que no califica dentro de las normas estrictas de la ley Glass-Steagall, y simplemente borrarlos de los libros.

Durante estos tiempos tan inciertos, algunas cosas, de hecho, SON ciertas. ESO es una certeza. La cuestión está en de qué manera podemos escapar. Sin la propuesta que hace LaRouche para una Alianza de las Cuatro Potencias no lo vamos a poder hacer. Con esta alianza, podemos forjar un sistema de crédito internacional viable y comenzar el proceso hacia la recuperación.

Sin embargo, debe comenzar aquí en Estados Unidos. Y, mientras no hay ninguna duda de que hemos grandes avances, estamos atrasados. De la misma manera en que el bigote de Hitler de Obama se convirtió en el símbolo de la Huelga de Masas estadounidense, el Plan LaRouche debe convertirse en su guía. Eso va ha necesitar algunas cosas de parte de ustedes. Primero, se necesitan fondos. También requiere que ustedes dominen el contenido del plan y ver que este sea distribuido de la manera más extensa y amplia posible. Pónganlo en Internet en foros de discusión y en blogs. Envíenlo por Internet a sus amigos, familiares, líderes de la comunidad, y a funcionarios electos.

Juntos podemos ganar esta pelea. Luego, podemos movernos hacia la meta REAL: la construcción de una existencia productiva y creativa en este planeta, y a la misma vez desarrollar una misión para hacer llegar eso a otros planetas en el sistema solar. Así que ¡a trabajar! Pueden empezar por organizar, para que la videoconferencia de LaRouche del 11 de noviembre tenga el público más grande que hayamos tenido nunca.

Saludos cordiales,

Debra Hanania-Freeman

Vocera Nacional de LaRouche