'Decameron II': fracasan los intentos de los banqueros oligarcas por acaparar las medicinas contra la influenza

8 de noviembre de 2009

7 de noviembre de 2009 (LPAC).- Los relatos de los intentos de los banqueros por "monopolizar" los medicamentos escasos en contra de la influenza H1N1, para el uso exclusivo suyo y de sus empleados, ha enfurecido a los ciudadanos comunes y corrientes de varios países, y también ha traído a la memoria las historias clásicas de las grandes plagas de tiempos anteriores de desplome económico y amenazas de una edad de las tinieblas, acarreadas por haberse tolerado las estupideces de esos oligarcas.

Frente a la Peste Negra, como lo relata Boccaccio en sus cuentos Decamerón, los oligarcas del siglo XIV de Florencia, Italia y sus familias, intentaron encerrarse a piedra y lodo "con todo lo saludable" y dejar por fuera a los pobres, los artesanos, los ya enfermos y dejarlos a que murieran sin atención.

Hoy, con una escasez severa de los medicamentos y vacunas en contra de la pandemia de influenza porcina, debido a la concentración oligarca de su producción en unas cuantas compañías gigantes globales, vemos de nuevo estupideces y escándalos de los banqueros:

En Nueva York, se supo que las tres compañías financieras gigantescas -Goldman Sachs, Morgan Stanley y Citibank- tenían reservas de entre 1,000 y 3,000 dosis de vacunas contra la H1N1 cada una, enviadas directamente por las compañías farmacéuticas, pasando por encima del sistema de distribución nacional de los Centros de Control de Enfermedades (CDC por siglas en inglés), que están muy por debajo de la pandemia. Cuando se les denunció, los oligarcas financieros alegaron que estaban distribuyendo la vacuna entre sus empleados "en estricto cumplimiento con los grupos prioritarios de la CDC", incluyendo mujeres embarazadas y personas con condiciones de salud crónicas! Pero la vergüenza pública fue lo suficientemente grande como para que Morgan Stanley se viera forzado a anunciar que le iba a entregar lo que estaba acaparando a una clínica para su distribución.

En Seúl, la Oficina de Drogas y Alimentos coreana dijo que el 4 de noviembre allanaron la oficina del fabricante de Tamiflu, Roche Holdings y que se habían apoderado de archivos de computadora y otros documentos. La oficina dijo que se sospechaba que Roche le estaba ayudando a las unidades coreanas del gigante bancario con sede en Londres, HSBC, y a Novartis en Suiza, para que compraran grandes cantidades de Tamiflu. Dijeron que encontraron que HSBC y Novartis habían comprado suficiente vacunas como para 5,900 personas. Las cantidades muestran envueltas que se intentaba tener "reservas privadas" en caso de emergencia, más que para especular.