LaRouche: Ni China ni Rusia, ni nadie, pueden salir adelante si se hunde el dólar. Hay que acabar con la globalización ...

13 de noviembre de 2009

LaRouche: Ni China ni Rusia, ni nadie, pueden salir adelante si se hunde el dólar. Hay que acabar con la globalización imperialista británica.

13 de noviembre de 2009 (LPAC).— La siguiente pregunta la planteó un escritor ruso a Lyndon LaRouche durante la videoconferencia que dio el pasado miércoles 11 de noviembre.

FREEMAN: La primera pregunta que quiero pedirte viene de alguien en Rusia con quien tú has tenido y mantienes un diálogo sobre estas mismas interrogantes. Para la gente que ha visto esto en nuestra página de Internet, ésta es la tercera en una serie de preguntas de uno los principales comentaristas por Internet de temas económicos en Rusia, que al pasado ha preguntado a Lyn que explicara el significado de varios elementos de los acuerdos económicos recientes entre Rusia y China. Y Lyn las ha respondido de manera pública y como lo he dicho, pueden verlas en nuestra página de Internet.

Pero a medida que Lyn responde, él tiene más preguntas. Él dice: "Lyn, tú dices que 'sin un cambio esencial del sistema monetarista mundial actual dirigido por los británicos, a uno de crédito, todas las monedas del mundo no van a valer nada muy pronto'. Esto, al menos, me parece disputable.

"Si vez la economía rusa, por ejemplo, puedes ver que no tiene una gran deuda interna, ni tantas burbujas financieras como en los Estados Unidos. E incluso si el dólar se hundiera, no necesariamente significa que va a suceder lo mismo con nuestro rublo. Todo lo que necesitaríamos para impedir semejante escenario es abandonar el mercado internacional de divisas y empezar a usar el rublo en el comercio internacional. Si alguien necesita que Rusia les venda energía, tendrán que ofrecernos algo útil como tecnología y modernización industrial, por ejemplo. Por favor has un comentario al respecto.

"Lo segundo es que tú dices que 'los lazos del dólar estadounidense a la economía de China, significan que un incremento en el valor per cápita y en la producción de la economía de China, involucrada actualmente en los acuerdos entre China y Rusia, significaría reanimar el valor del dólar que al presente viene en picada, mediante el aumento del valor de la deuda estadounidense en una economía Rusia-China floreciente'. Yo quisiera hacer mi pregunta de una forma diferente. ¿Estás de acuerdo de que Rusia y China son capaces de llevar adelante este proyecto incluso si el dólar se hundiera?"

LAROUCHE: Sobre la última pregunta, no. Sin los Estados Unidos, la colaboración de Rusia y China no sería exitosa.

La otra cuestión que hay que considerar aquí, de mayor profundidad, es que no hay tal cosa como una economía autónoma en este planeta hoy en día. No existe la autosuficiencia; ni tampoco existe ninguna autosuficiencia de países de dos en dos. Si dos países deciden que quieren cooperar, y mandan al infierno a los demás, ellos van a llegar al infierno primero. De hecho, al siguiente día los mandarían a ese destino.

No existe un sistema de "reglas", ya no existen los sistemas económicos nacionales. No entienden la globalización. El problema en Rusia hoy es, en buena medida resultado de que no se ha reconocido la amenaza de la globalización. Porque eso fue lo que se le hizo a Rusia, la globalización. El potencial de Rusia no reside tanto en su industria existente. Es decir, en la escala de esas industrias. Y el comercio dentro de ese país, o con otros países, u otros cuantos países, no va a resolver nada. Uno tiene que aumentar los poderes productivos de la fuerza laboral de cada nación, y de todas las naciones, y solamente se puede hacer con la cooperación, debido a la globalización.

No existe tal cosa. Por ejemplo, tomemos el caso de los granos. Helga, mi esposa, abordó este tema en su exposición hace unas semanas, sobre este punto. No existe ninguna nación independiente en este planeta. Si uno no está dispuesto a destruir a la Cargill, uno no tiene independencia. Si uno no ve las compañías que controlan el suministro de alimentos en este planeta, y se mete ahí, si es necesario, con tropas, para enderezarlas, no va a haber suministro de alimentos. Se requiere una fuerza internacional con autoridad, compuesta de naciones soberanas, que sea suficientemente poderosa para entrar y cerrar a la Cargill. Si no, no hay posibilidad de ganar. [aplausos]

Estamos en un sistema globalizado. ¿Qué es un sistema globalizado? Es un imperio. ¡Toleraron a la Cargill! Toleraron compañías parecidas. Toleraron la globalización y se creyeron muy listos. Hay legisladores que hicieron y aceptaron eso en país tras país. Hablaban de la globalización: la Torre de Babel de nuevo, lo que promete resultados parecidos ahora. ¡Ésa es la cuestión!

Necesitamos... lo que necesitamos es el consentimiento de los pueblos, de las naciones. Sabemos que Europa actualmente, bajo el euro, no tiene soberanía. Europa continental, occidental y central, ya no tienen soberanía verdadera. ¡No existe en ninguno de esos países! Tenemos que tomar un grupo de naciones que sí tienen el poder suficiente para representar la soberanía, que esencialmente son Estados Unidos, Rusia, China e India, y unos cuantos países vecinos que compartirían sus emociones al respecto, y eso puede constituir un cuerpo representativo de la raza human. Y ese cuerpo representativo de la raza humana va a salir y va a aplastar a los imperialistas. [aplausos] ¡Yo declaro la guerra! [aplausos]

Y como dijera Franklin Delano Roosevelt, "!yo odio la guerra! Por eso la tengo que declarar". Ésa es la solución aquí. Tenemos que crear una economía. Al presente no existe ninguna economía, no existe ninguna economía nacional soberana en estos momentos, en ningún lugar del planeta. ¿Quieren hablar de comercio entre las naciones? Ya no existen las naciones soberanas. No hay nación alguna sobre el planea que sea soberana; todo está bajo la globalización. Está bajo el imperio.

¿Qué es el imperio? El imperio es el Imperio Británico; !el enemigo es el Imperio Británico! Y el Imperio Británico sí incluye al palacio de Buckingham; tiene otro nombre, pero no lo voy a utilizar ahora. Y existe la Calle de Threadneedle; ésa existe. Pero el imperio es internacional; es un imperio monetarista internacional. El sistema representado por los globalizadores; los que controlan el suministro de alimentos del mundo, el suministro de minerales del mundo, que controlan las industrias del mundo. Hay que clausurar a estos bastardos para recuperar nuestra soberanía nacional. Y lo que pasa es que hay una conspiración de naciones que dicen: Vamos a recuperar nuestra soberanía. Vamos a eliminar la globalización. Vamos a hacer acuerdos y tratados equitativos entre las naciones cooperantes. Vamos a pensar en términos de proyectos de 50 años, a veces de 100 años. El desarrollo del norte de Siberia, es un proyecto que va a tomar cien años; que se extiende por el Estrecho de Bering, por un túnel a través del Estrecho de Bering, para llegar a Alaska y a Canadá, y hasta los Estados Unidos. Vamos a tomar la región del Ártico de los continentes y vamos a empezar a desarrollar esas regiones, porque contienen recursos esenciales y sí sabemos cómo abordar ese asunto, por lo menos algunos de nosotros. Vamos a abordar el problema de África. Vamos a construir un sistema ferroviario moderno para unir al mundo. Lo podemos hacer, lo hemos hecho, hemos presentado informes en repetidas ocasiones al respecto. Hoy día podemos crear el equivalente de un sistema ferroviario de alta velocidad, como el sistema de levitación magnética, con un alto grado de automatización. Podemos crear un sistema de transporte totalmente nuevo para todo el planeta. Podemos conectar a toda Eurasia con África y con las Américas, de un plumazo. Un conjunto continuo de sistemas ferroviarios que llegue hasta África, para transformar a África; eso no se puede hacer sin sistemas ferroviarios.

Miren, tomen el ejemplo de África. África tiene una gran cantidad, especialmente en la parte del sur, de los recursos minerales del continente en su totalidad. ¿Y por qué los africanos no son ricos? Tome usted una foto, como se hizo en el estudio por helicóptero; se tomaron fotos desde helicópteros, viendo África desde cierta altura de noche y de día. ¿Cuál es la condición de África? África es un crimen británico en contra de toda la humanidad. África tiene una de las mayores regiones agrícolas del mundo. ¿Por qué no tienen granjas? ¿Por qué no tienen granjas, para producir alimentos? ¿Por qué no hay luz de noche en la mayor parte de África? ¿Por qué no hay sistemas de transporte? ¿Por qué no hay sistemas de control de enfermedades? ¿Por qué no hay desarrollo? ¿Por qué a África nomás la ultrajan para saquear los recursos naturales, y no se desarrolla? ¿Por qué no se ha desarrollado el sistema de gestión de aguas? ¿Por qué no se ha desarrollado el río Nilo completamente? Ése es el problema; y por tanto, debe de haber reglas fundamentales para los Estados nacionales. El punto fundamental es el Estado nacional, porque los Estados nacionales tienen que ver con la idea de la cultura.

Ahora, el poder de la creatividad, que no existe en los monos, pero debería existir en los seres humanos, hasta de ciertos políticos. El poder de la creatividad es algo singular y único en la humanidad. Todos los procesos en el planeta y más allá, son procesos creativos. La naturaleza inanimada es creativa. Miren lo que pasó: el Sol estaba allí solito, girando; no sabía dónde ir, dando vueltas en este vecindario de la galaxia. Y este pequeño Sol produjo ciertas cosas. Simplemente expulsó y creó algo. Y está creando la tabla periódica; la tabla periódica completa que sigue creciendo y desarrollándose constantemente, a través de isótopos; algunos de los cuales se crean mediante la intervención de la vida, de procesos vivos. Y de repente, ahora tenemos todo eso, el Sol de repente se volvió todo un sistema solar. Y ocurrieron todos estos acontecimientos. Entonces el Sol mismo es algo creativo; el universo es creativo, inherentemente. La vida animal es creativa. Pero ninguno de estos procesos puede pensar; ninguno tiene la capacidad de transformar de manera voluntariosa al universo. Solamente los seres humanos tienen la capacidad mental para la creación intencional voluntariosa de nuevos estados de organización del universo. Y necesitamos más gente creativa. Tenemos que eliminar estas tonterías no creativas que se introdujeron en el período de la postguerra. Tenemos que desarrollar a las poblaciones; por tanto, tenemos que darnos cuenta que se trata de cultura del idioma, que es algo muy complejo. No tiene que ver nada más con lenguajes, sino con muchas otras cosas. Si te ocupas de una cultura de lenguaje, tienes una cierta profundidad de una capacidad que se llama ironía, que existe en todas las culturas de lenguaje. Se expresa en la música, el arte, la cultura. Y cuando uno toca ese aspecto que es algo profundamente arraigado en la cultura nacional, uno se acerca a donde residen los poderes creativos del ser humano.

Entonces, lo que debe ser nuestro objetivo en un Estado nacional, se basa en la idea de la cultura del Estado nacional. Se tiene que activar el potencial creativo de un pueblo mediante su cultura. Por tanto, uno quiere que ellos se representen a sí mismos en términos del cumplimiento y enriquecimiento de su propia cultura. Por tanto, necesitamos el consentimiento de la humanidad; no queremos un consentimiento de chiquero, queremos el consentimiento de diferentes culturas, porque la creatividad reside dentro de la cultura. Por tanto, necesitamos una asamblea de pueblos que sean respectivamente pueblos soberanos, para movilizar su potencial cultural, para que lleguen a ser realmente tan humanos como lo pueden llegar a ser. Y es el consentimiento de estas culturas soberanas que tenemos que activar para poder lograr lo que se proponía Franklin Roosevelt cuando diseñó la idea de las Naciones Unidas. La idea era eliminar todos los elementos de opresión en este planeta y crear un sistema de Estados nacionales soberanos, de estados nacionales desarrollados que luego tomarían control de todo el territorio del planeta, y dejar sin lugar alguno a los imperios, o fenómenos parecidos.

Y avenir eso, debe ser nuestro propósito. Por tanto, hay ciertas naciones que juntas tienen el poder, el poder suficiente, para liberar a los esclavos de entre las otras naciones. Y nuestra tarea es liberar a los esclavos. Europa son puros esclavos; Sudamérica básicamente es un montón de esclavos, hay que liberarlos. Y aquellas naciones que tienen el poder, la posibilidad y la determinación para lograrlo, tienen que juntarse en nombre del género humano en su totalidad, porque vamos a tener que crear otra cosa. ¡Vamos a ir a Marte! No esta semana, pero tenemos que llegar allá. Yo no estaré allí. Estaré allí en espíritu, y uno nunca sabe que voy a poder hacer como espíritu. Haré lo mejor que pueda.

Así que, por tanto, la raza humana tiene un destino. Toda la naturaleza es creativa. La naturaleza inanimada es creativa, como lo vemos cuando estudiamos los procesos inanimados de la física, de la ciencia física. Los procesos vivos, todos los procesos vivientes son creativos. Vean el surgimiento de las especies, nuevas especies y variedades que surgen de la vida en este planeta. La vida misma es creativa. La mente humana es creativa, y la mente humana es el único poder intencionalmente creativo en este planeta. Y ése es nuestro propósito. Por tanto, nosotros, en tanto humanidad, tenemos que mirar al futuro, y el futuro no es lo que puede ocurrir la semana que viene. El futuro es lo que podemos causar que ocurra, que consiste en un estado superior de existencia de la humanidad que haya existido hasta la fecha. Por ese motivo, sabemos que tenemos que ir a Marte. Y hay muchos problemas que amigos míos y yo estamos trabajando, sobre esta cuestión de cómo vamos a llegar a Marte, va muy en serio. Estamos comprometidos a ir allá. Quizás no lo vea en esta reencarnación, pero... Sin embargo, nos va a tomar unas cuatro generaciones poderlo hacer, y podemos resolver, en ese tiempo, podemos resolver el problema.

Y por tanto, nuestro objetivo es juntar a las naciones, reconociendo que ninguna nación tiene soberanía, a estas alturas. Pero vamos a tener un sistema de soberanías en este planeta, de naciones soberanas, porque se necesita, porque la cultura humana lo exige. Por tanto, nosotros, las naciones que tenemos la fuerza necesaria para lograrlo, que representamos el poder para hacerlo, tenemos la obligación de ejercer ese poder que tenemos, cuando actuemos juntos para deshacernos del Imperio Británico. Y si uno piensa así, uno está pensando de manera estratégica. Aléjense de esas formas de pensar menores, que son mezquinas. Vamos a cambiar este planeta para que sea un planeta respetable, para que otras naciones, que otros planetas no tengan que avergonzarse de nosotros. [aplausos]