Los científicos confirman la existencia de hielo en cráteres cerca del polo sur lunar

19 de noviembre de 2009

19 de noviembre de 2009 (LPAC)- Desde mediados de 1990, los científicos han tenido indicios de que podría haber agua congelada dentro de los cráteres que se mantienen a la sombra cerca del polo sur de la Luna. Estas regiones, en donde el Sol permanece bajo el horizonte y nunca calienta el suelo, mantiene las temperaturas justo unos cuantos grados arriba del cero absoluto. Cualquier hielo que se hubiera acumulado ahí, hubiera estado ahí desde siempre. Las naves espaciales Lunar Prospectos y Clementine solo pudieron detectar la presencia de hidrógeno, no de agua. Pero los resultados dados a conocer el 13 de noviembre, de la información recabada por Lunar Crater Observation and Sensing Satellite (LCROSS), han aportado ahora la evidencia irrefutable de agua congelada dentro de los cráteres polares de la luna.

El 9 de octubre, la parte superior del cohete Centauro, que había transportado LCROSS de la órbita de la tierra a la luna, se estrelló, con una precisión absoluta en el cráter Cabeus. Siguiéndole los pasos a Centauro, LCROSS recolectó cuatro minutos de información mientras sobrevolaba la estela de detrito del suelo del cráter que causó el choque de Centauro, buscando señales de agua. A diferencia de otras observaciones de naves espaciales, que han estado limitadas a una parte del espectro electromagnético, se tomaron medidas tanto infrarrojas como ultravioletas. El espectro de agua se pudo diferenciar claramente en ambas longitud de onda.

Los científicos de la misión calculan que el material del hoyo de 65 pies de ancho creado por el impacto contiene unos 25 galones de agua. Aunque esto se describe como una "cantidad significativa", el suelo lunar todavía es comparable, en cuanto a contenido de humedad, a los desiertos de la tierra. Pero el agua va a ser una mercancía muy preciada en la luna, necesaria para preservar la vida, y como un alimentador de materia prima de oxigeno e hidrógeno de los combustibles de los cohetes. Las tecnologías de procesamiento In Situ, en particular el uso de fuentes de energía nuclear, le podrían permitir a los futuros colonizadores procesar el suelo y liberar el agua almacenada, lo que evitaría así tener que transportarla desde la tierra.

Los resultados científicos de la misión lunar Chandrayaan de India, dados a conocer a fines de septiembre, revelan una capa delgada de agua congelada sobre la superficie de la luna, que cubre casi toda la superficie. Ese hielo, que se tibia durante el día lunar, desaparece para mediodía. Así que de dónde viene el agua de la luna y a dónde va, todavía es una pregunta que tiene que responderse usando las próximas misiones lunares.