EPA reclama poderes dictatoriales genocidas para Obama

8 de diciembre de 2009

8 de diciembre de 2009 (LPAC).- La Agencia de Protección al Medio Ambiente (EPA por siglas en inglés) emitió hoy una declaración desquiciada alegando que el dióxido de carbono, un gas inocuo esencial para la vida, "amenaza la salud pública y el bienestar de las generaciones actuales y futuras", y exige que se le den a Obama poderes dictatoriales para recortar unilateral y genocidamente la actividad económica. En anticipación a esto, Fred Singer, el primer director del Servicio Climatológico Satelital de EU, había dicho en abril que "estos hallazgos, si se actúa conforme a ellos, sería como arrojar una bomba atómica sobre la economía".

La directora de la EPA Lisa Jackson alegó hoy en conferencia de prensa que la Corte Suprema de Justicia de E.U. le había ordenado a la EPA que investigara estos hallazgos en una decisión del 2007, y que, habiendo hecho los hallazgos, la EPA ahora se veía obligada a emitir regulaciones para recortar la emisión de dióxido de carbono, es decir, agricultura e industria. Pero eso es una mentira, igual a todas sus demás mentiras. En realidad, el Presidente puede parar dichos "hallazgos" o las regulaciones si quiere; esa es la razón de porque se mantuvieron ocultos esos "hallazgos" por dos años después de que loca decisión de la Corte Suprema.

Al dar a conocer ahora esa "declaración sobre el peligro de extinción" totalmente mentirosa, Obama está tratando de amenazar al Senado de E.U. con emprender acciones unilaterales para clausurar lo que queda de la economía de Estados Unidos, si es que no aprueban la monstruosidad de "tope y comercialización". También está tratando de estar en posición de forzar a las naciones del Tercer Mundo, en Copenhague, para que cometan harakiri mediante el "limite a las emisiones". Todo esto bajo órdenes de sus controladores británicos, especialmente el francamente genocida Fondo Mundial por la Vida Silvestre (WWF) del príncipe Felipe, que le ha estado dando a Obama todas sus órdenes de marcha sobre estas cuestiones.

Como dijo Lyndon LaRouche, o la directora de la EPA Lisa Jackson no tiene una idea de lo que está hablando, o está mintiendo deliberadamente. A las revelaciones sobre el fraude de lo "científico" del calentamiento global, vía las filtraciones de East Anglia y otras fuentes, solo pudo responder con la fanstasmagoría de que "las capas de hielo polar se desintegran en los océanos, cambian los patrones migratorios de los animales y se amplían las posibilidades de enfermedades mortales, sequías históricas, tormentas más poderosas y líneas costeras que van a desaparecer".