Greenpeace en Copenhague: "Si no hay solución habrá violencia"

18 de diciembre de 2009

17 de diciembre de 2009 (LPAC).- Queda claro de la entrevista hoy con el dirigente de Greenpeace Kumi Naiddo en el Suddeutsche Zeitung (SZ) que la cumbre de Copenhague está diseñada como una nueva incubadora de terroristas, en nombre de la oligarquía. El "predice" que si no hay soluciones en Copenhague, habrá violencia, que se volvió el título de la entrevista. Aunque alega todo el tiempo que, por supuesto, Greenpece solo ofrece métodos pacíficos de protesta, para evitar que la gente se violente, Greenpeace es la que está azuzando, por sobre todas las demás, exactamente el tipo de histeria entre los "jóvenes",que llevaría supuestamente a una "violencia imparable" que Naidoo dice pudiera suceder en el lugar.

Naidoo:" Yo temo que si no hay una solución al problema climático, habrá reacciones de los jóvenes, que serían inmensas y también violentas. Hay demasiadas personas que se están excluyendo del debate. Esto tiene consecuencias". Se negó a comentar sobre el anuncio de que los manifestantes tomarían hoy por asalto el centro de conferencias en Copenhague. "No me toca a mí juzgar esa acción. Pero yo creo que los dirigentes tienen que darse cuenta de que ahí afuera hay un miedo (angustia) muy pero muy fuerte entre los jóvenes".

"¿Angustia a qué?" preguntó el SZ.

Naidoo: "Los jóvenes no entienden cómo es que las naciones ricas pueden maltratar a los más vulnerables. Encuentran censurable que podamos gastar miles de millones en guerras y bancos pero no para cambiar el clima. Y yo creo que los jefes de estado todavía no captan el grado de inseguridad y de angustia".

Al final, Naidoo mismo pone al descubierto el principio de control masivo de la oligarquía, es decir, milicianos nazis. "Muy frecuentemente, nosotros sabemos sobre ciertas cosas, antes de que los políticos sepan sobre ellas en el proceso de negociaciones; ellos nos preguntan a nosotros qué es lo que sabemos. Así, nos ganamos su respeto. Pero cuando las negociaciones van en la dirección equivocada, organizamos protestas espontáneas. Esto fortalece nuestra influencia sobre las pláticas, si podemos demostrar que por fuera del salón de reuniones, la gente nos sigue a nosotros; entre más mejor".

Otro elemento que está alimentando el enojo es, por supuesto, el hecho de que se registraron para la conferencia 45,000 personas, pero solo se le permitió la entrada a 15,000; ya sea que haya sido por simple incompetencia burocrática o hecho intencionalmente, le agrega un grado más a la frustración. Sin embargo, parece que también tuvo un efecto secundario cómico. Algunas personas, que esperaban en el frío afuera del centro de conferencias, abiertamente empezaron a preguntarse,¿cómo se iba a poder lograr algún acuerdo si ni siquiera una conferencia importante sobre el tema se podía manejar apropiadamente?