La mayor derrota de Gran Bretaña desde la Revolución Americana

22 de diciembre de 2009

21 de diciembre del 2009 (LPAC).-- Así caracterizó Lyndon LaRouche la derrota inflingida al Imperio Británico en la conferencia de Copenhague, en una discusión el 20 de diciembre. La derrota, administrada por la alianza de India y China, subraya el cambio hacia la realidad de la alianza de las cuatro potencias sobre la que han estado trabajando durante las últimas décadas Lyndon y Helga LaRouche, y sus asociados, una alianza que de acuerdo a LaRouche se encuentra en una nueva etapa decisiva a partir de los acuerdos económicos de mediados de octubre entre China y Rusia.

Ahora, como lo recalcó LaRouche ante colegas suyos el 19 de diciembre, es obligatorio para los líderes políticos responsables de las naciones de las cuatro potencias, y en especial de Estados Unidos, darle continuacion a esa derrota con medidas concretas que sepulten la globalización de una vez y para siempre, y coloque a la economía mundial en la ruta de la recuperación. Una contribución enorme a ese proceso la hizo el 19 de diciembre el ministro de Ferrocarriles de Rusia, Vladimir Yakunin, en una entrevista con el Sunday Express de Londres. Yakunin expresó que él está procurando proyectos que conecten al mundo por ferrocarril, como la construcción del túnel del estrecho de Bering que conectaría Norteamérica con Asia. "Con nuevos entronques de vías planeados para Alaska y Rusia oriental, el túnel ayudaría a permitir que los trenes de carga y de pasajeros corran desde los Estados Unidos hasta Londres en carriles ininterrumpidos", explicó Yakunin en la entrevista. "Nosotros estamos en contacto con países de América Latina, África, los árabes y China", agregó Yakunin. "Es del intereses de todos desarrollar los ferrocarriles".

Al comentar la declaración de Yakunin, Lyndon LaRouche dijo que representa una extensión obvia de lo que debe realizarse como secuela de la derrota de Gran Bretaña en Copenague. "Un vínculo ferrocarrilero mundial así", dijo LaRouche, "que vaya desde Eurasia hasta África, a través de Europa, y hacia Norteamérica y Sudamérica, definiría una nueva concepción de la cooperación entre Estados nacionales soberanos. Representaría un proceso económico global que sería un paso gigante hacia la solución de la crisis actual de la humanidad".  

"Lo que estamos presenciando, con las acciones hacia la mejoría de la cooperación entre China, Rusia, India y los Estados Unidos, es una verdadera reforma global", agregó LaRouche. "Es una revolución en la economía y el arte de gobernar. Uniremos los continentes en el interés económico común de los Estados nacionales. Ésta es la verdadera alternativa a la globalización".  

Estos acontecimientos en torno a las cuatro potencias, que se complementan con el puñetazo a los dientes que sufrieron los británicos, y sus títeres, como Barack Obama, demanda una movilización extraordinaria de los patriotas para poner a Estados Unidos en sintonía con la dinámica del futuro. LaRouchePac está conduciendo esta pelea y lo seguirá haciendo.