Inminente para enero una explosión por el agotamiento de las prestaciones para desempleados y embargos hipotecarios récord

26 de diciembre de 2009

23 de diciembre del 2009 (LPAC).--Lyndon LaRouche advirtió ayer sobre la posibilidad de que para mediados de enero se produzca una crisis social en Estados Unidos, causada por una nueva ola de entre 1 y 2 millones de embargos hipotecarios y una crisis en los pagos del desempleo, a la gente que necesita seguir recibiendo este apoyo del gobierno para sobrevivir. LaRouche exigió la reorganización inmediata por bancarrota de todo el sistema financiero, a través de su proyecto de [a:href="http:\/\/espanol.larouchepac.com\/packages\/protecci-n-los-bancos-y-los-propietarios-de-viviendas\/view"]Ley de Protección a los Bancos y Propietarios de Vivienda del 2007[/a], con carácter retroactivo, y la reinstitución de la norma de Glass-Steagal, como medidas de emergencia que deben aprobarse de inmediato. Si no se procede así, los estados y las ciudades no contarán con los medios necesarios para proteger a la población estadounidense.

En el tercer trimestre del 2009, perdieron sus hogares más de un millón de familias, siendo la primera vez que los embargos financieros alcanzan semejante marca ominosa, según la Oficina Supervisora del Ahorro y Regulación Monetaria. También, el porcentaje de hipotecas de riesgo normal (es decir, no los de alto riesgo) que están atrasadas dos meses o más, se duplicaron en el tercer trimestre del 2009. Éste es el sexto trimestre consecutivo a la baja de éste índice de las carteras de los bancos.

En cuanto al relativamente reducido número de propietarios que lograron "modificaciones" para reducir el pago mensual de la hipoteca, más de la mitad ya están de nuevo en incumplimiento.

Sobre el desempleo, un estudio del departamento del Trabajo encontró que ya son 25 los estados que han agotado sus reservas de apoyo a los desempleados y se calcula han tenido que endeudarse con 25 mil millones de dólares para tapar los huecos. Además, el estudio calcula que un total de 40 estados habrán agotado sus fondos estatales para finales del año próximo, que los llevará a un déficit de unos 90 mil millones de dólares.

Es típico que el beneficio de desempleo se cubra con un impuesto especial a los empleadores (el promedio nacional es de alrededor del 0.6%), según el tamaño de la nómina. Se supone que las empresas con más despidos pagan más; sin embargo, como lo señala el Washington Post, ese impuesto muy a menudo se deja de lado y por años las legislaturas republicanas, en general contrarias a los impuestos, los han ido reduciendo. Conforme sigue deteriorándose la base económica, entonces, esos ingresos, como tantos otros, se han ido desapareciendo, lo que conduce a un debilitamiento constante de la red de seguridad social. Para cubrir la brecha, muchos estados han pedido prestado al Gobierno federal, algunos en los cientos de millones de dólares.

Además, según información de Bloomberg News, la clasificación de los bonos de las poblaciones y ciudades del estado de Nueva Jersey "se están reduciendo más rápido que cualquier otro estado", ya que el valor de las propiedades se ha deslizado 11% y el gobernador John Corzine ha recortado la ayuda municipal en un intento de hacerle frente a un déficit presupuestal de mil millones de dólares. La degradación de los bonos en Nueva Jersey, señala el analista, "puede ser el comienzo de una tendencia nacional".

Como lo ha advertido LaRouche, estas cosas son las que se vienen para diciembre y enero. Si no se les presta atención en esos meses, se producirá una explosión. Y si el Gobierno de Obama sigue actuando igual que siempre, o los miembros del Congreso se comportan como hasta la fecha, Estados Unidos no sobrevivirá y el mundo se hundirá como consecuencia de eso. De modo que el Congreso debe cambiar su comportamiento.