Tribunal constitucional de Latvia pone el derecho de la población por encima de las condicionalidades del FMI y la UE

12 de enero de 2010

5 de enero de 2010 (LPAC).- El tribunal constitucional de Latvia declaró ilegal los recortes en el seguro social de julio de 2009 ordenados por el FMI y la Unión Europea (UE), y ha forzado al gobierno a que para marzo del 2010 reembolse los recortes. Unos 9,000 ciudadanos del a tercera edad y una amplia gama de organizaciones civiles habían presentado sus quejas ante la corte constitucional de Latvia. Como parte de las protestas, un grupo de manifestantes llevan semanas viviendo en tiendas de campaña fuera de oficinas gubernamentales. El 21 de diciembre la corte tomó la decisión de proclamar el restablecimiento revolucionario de su soberanía en contra de los programas de ajuste estructural impuestos por el FMI y la UE. La decisión podría ser un ejemplo para otros paises, como Islandia y Grecia, que están luchando ahora por resistirse a las condicionalidades de recortes presupuestales del FMI y la UE.

La corte constitucional de Latvia simplemente decretó que los recortes generalizados del 10% en el seguro social, y del 70% para los ciudadanos de la tercera edad que todavía trabajan, no se ajusta a la constitución (Satversme) y tienen que ser nulos desde su adopción. La decisión de recortar las pensiones viola el derecho individual al seguro social y el principio del imperio de la ley, dice el decreto de la corte, y no se puede apelar, poniendo como blanco específicamente la ilegalidad de la interferencia extranjera en las decisiones que son de la exclusiva jurisdicción del parlamento nacional (Saeima):"La Corte indicó que las obligaciones internacionales no pueden servir de argumento para restringir los derechos fundamentales. Lo que es más, el gabinete de Ministros no puede concluir ninguno de estos acuerdos sin la autorización del Saeima. Los acreedores internaciones aportan lineamientos generales. Por ejemplo, ellos requieren que se asegure la reducción de los gastos presupuestales especiales. Sin embargo, depende de Latvia decidir cómo cumplir con estos requerimientos...".

"Es más, la Saeima no ha tomado en consideración el hecho de que los pensionados son un grupo de la sociedad que necesita de particular protección. El derechos de los pensionados al seguro socia no se ha acatado ni siquiera en el período de crecimiento económico porque también aumentó durante este período la disparidad en los ingresos y el riesgo de empobrecimiento. El estado tiene también el deber de asegurar un nivel mínimo de seguridad social...Tomando en consideración el hecho de que el legislativo no ha valorado alternativas y aportado una solución más indulgente, se puede concluir que las normas en disputa no se ajustan a la Satversme".

Un dirigente de uno de los grupos que iniciaron la exitosa demanda, Dra. Tadjana Zdanoka, miembro del parlamento europeo por el partido PCTVL, le dijo a la EIRNS el 4 de enero que aunque en principio la decisión era muy positiva, ésta no beneficiará a los ciudadanos de la tercera edad. En vez de esto, el gobierno aumentó los impuestos a la vivienda, que afectará especialmente a los pobres.

La Dra. Zdanoka dijo que continuarán las protestas, aunque le dio más esperanzas a su apelación a la UE. En una declaración oficial en el parlamento europeo, le recordó a la Comisión Europea y los estados miembros de la UE de sus responsabilidades de proteger los derechos sociales de las poblaciones cuando se combate la crisis económica. En respuesta a ella y la pregunta oral de su grupo, el Comisionado sobre Asuntos Económicos y Monetarios de la UE, Joaquín Almunia, le recordó al gobierno de Latvia de sus responsabilidades en hacerle frente a la crisis y usar el préstamo de la UE. Zdanoka dijo "esta declaración de Almunia forzó al gobierno a cambiar el impuesto a la vivienda a un impuesto proporcional. Por lo menos se obtuvo este resultado". El impuesto, que se calcula como un porcentaje del valor catastral de la vivienda no afecta tanto a los pobres como habría sido un "impuesto por cabeza" con suma similar fija para todos los hogares. La lucha continua.