Movimiento laboral se moviliza en contra de los servicios de salud fascistas

13 de enero de 2010

13 de enero de 2010 (LPAC).- Los informes de prensa sobre la reunión de 10 dirigentes sindicales con Obama el lunes, que se oponen a su insistente impuesto a los planes de salud aportados por el empleador, indican que hubo un verdadero altercado de dos horas. Aunque Trumka de la AFL-CIO no se comprometió a oponerse tajantemente al proyecto de ley en el Senado, que incluye ese impuesto, los otros sindicatos sí lo hicieron.

Además de la Asociación Internacional de Mecánicos (IAM), que el lunes trazaron su línea de hasta ahí sobre el impuesto "Cadillac", una fuente le dijo a la EIR que también se están moviendo en contra de esto los consejos de la industria de la construcción. La oficina de una Industria de la Construcción en el estado de Nueva York acaba de enviarle una carta a los senadores Kirsten Gillibrand y Charles Schumer, exigiéndoles que el impuesto "se saque de la mesa de discusiones". Los planes de salud de los sindicatos son más como un camión Ford F-150 que como Cadillacs, dicen, "pudieran costar lo mismo, pero tienen distintos propósitos".

Las oficinas sindicales han sido inundadas con cientos de respuestas de los miembros en apoyo a su posición. Se dice que el liderato está trabajando ahora con el congresista Joe Courtney (D-CT) y los "190 demócratas" que han salido también en contra del impuesto. La IAM ha subido un video a su sitio electrónico que muestra a Obama atacando a McCain directamente -en ocho ocasiones distintas durante la campaña del 2008- por el tema de los "impuestos Cadillac". La voz de fondo dice, "este no es el hombre por el que yo voté". La cifra inicial límite de $ 8,500 dólares (por seguro individual) y $23,000 dólares (por seguro familiar), dicen los sindicatos, fueron escogidas especialmente para poner de blanco a los planes patrocinados por los sindicatos.

En su defensa, el gobierno alega que, como en su calidad de empleadores van a estar gastando menos en servicios de salud -una vez que se apruebe el plan-, con seguridad (sin duda) los trabajadores van a recibir mayores salarios!. Por supuesto, nadie le cree.

Aunque no se opone a todo el proyecto de ley abiertamente, Trumka ha dicho que los miembros del sindicato no va a ayudar a la reelección de los miembros del congreso que apoyen ese impuesto. Ciertamente no, cuando ellos han visto que la llamada reforma a la salud reduce o les quita cobertura de salud que ya tenían,¡lo cual es su propósito expreso! Político informa que una Pelosi preocupada se estaba reuniendo el martes en la tarde en su oficina con Trumka y el dirigente de la UAW, Gettelfinger.

También el martes, una coalición de una docena de sindicatos federales y postales con 9 millones de miembros, le escribieron a Pelosi en contra de los impuestos a las prestaciones.