La Casa Blanca cancela el programa Luna-Marte de la NASA, y tu futuro

3 de febrero de 2010

2 de febrero de 2010 (LPAC).- En el presupuesto para la NASA del año fiscal 2011 del gobierno de Obama, que se dio a conocer el 1 de febrero, específicamente se pide cancelar los programas de exploración espacial humana en los que ha estado trabajando la agencia en los últimos cinco años, y ponerle fin a la posibilidad de enviar seres humanos de nuevo a la Luna, mucho menos a Marte. El programa Constelación de la NASA -que consiste en un nuevo vehículo tripulado en reemplazo del Transbordador, un cohete para lanzarlo a la estación espacial, y una nave espacial de carga pesada para las misiones lunares- será reemplazado por un sistema de transporte desarrollado por los "pioneros espaciales" del sector privado, ninguno de los cuales ha lanzado nunca con éxito nada de tripulación o carga a la órbita de la tierra, y el programa para desarrollar un vehículo de carga pesada que se necesita para salir de la órbita de la tierra, será reemplazado por un programa indefinido "Rf".

Esta política absolutamente catastrófica la fundamentaron hoy representantes de la Oficina de de Administración y Presupuesto (OMB por siglas en inglés) de Peter Orszag, en especial, quienes alegaron que es "sustentable" en comparación con la política en ejecución Vision for Space Exploration. La Oficina de Administración y Presupuesto se quejó de que era necesario cancelar el programa Constelación porque estaba "extralimitando en el presupuesto y atrasado en su programa". Y aunque admiten que esto era debido a que desde un principio estuvo financiado por debajo de sus necesidades, la OMB trató de justificar su clausura del programa y depender de aficionados ahora, en vez de proponer que se financiara adecuadamente y acelerara, como estaba tratando de hacerlo el Congreso.

Una fuente bien conectada en Washington dijo que la destrucción de la NASA proviene de los conductistas de la OMB, quienes no tienen ninguna orientación hacia las ciencias de ningún tipo. Los comparó con los Fisiócratas de la época de la Revolución Francesa

Orszag mismo fue más allá en un informe matutino sobre presupuesto en la Casa Blanca, donde dijo que el programa lunar está haciendo "lo que ya hemos hecho, que es regresar a un hombre o una mujer a la Luna". De hecho, el programa de la NASA no era sobre "banderas y huellas" como ridiculizaron el programa Apolo cuando le pusieron fin prematuramente, sino que era un esfuerzo de varias décadas de colonización lunar con la tecnología como motor, como un escalón para llegar a Marte.

La reacción a esta propuesta irresponsable de poner la vida de los astronautas en manos de aficionados a los viajes espaciales, fue inmediata. El senador George Voinovich (R-Ohio), que tiene en su estado el Centro de Investigaciones Glenn, describió al Congreso "levantado en armas". El senador Richard Shelby (R.-Ala.) que tiene en su estado el Centro de Vuelos Espaciales Marshall de la NASA, dijo que el presupuesto "inicia la marcha de la muerte de los vuelos espaciales tripulados de Estados Unidos". La ley de apropiaciones de fondos para el Año Fiscal 2010 de la NASA establece que el gobierno no puede cambiar el programa Constelación sin el consentimiento del Congreso. Pero lo que está en juego es algo más que las pérdidas potenciales de decenas de miles de empleos en sus distritos; es el futuro mismo.

El ex astronauta del Apolo y geólogo Harrison Schmitt describió la decisión de cancelar el regreso a la Luna como un "error colosal". Además del hecho de que el estudio de la Luna aumenta nuestro entendimiento de la historia de la Tierra y el sistema solar, los recursos helio-3 en la Luna, y su desarrollo serían el combustible para la energía de fusión termonuclear, afirma Schmitt. "Si el fin de las visitas a la estación espacial es solo comercial, entonces este es el principio del fin de la exploración espacial humana" dijo Schmitt el 29 de enero.

Si permitimos que esto se convierta en el principio del fin de las exploraciones espaciales humanas, estamos cancelando nuestro futuro.