Representante Posey: ahora empezarán los despidos por la cancelación ilegal de los contratos de exploración espacial

17 de febrero de 2010

16 de febrero de 2010 (LPAC).— Un indicio del alboroto que enfrentará el gobierno de Obama en el Capitolio cuando empiecen las audiencias sobre el presupuesto de la NASA: el 13 de febrero, el día en que le enviaron una carta furiosa firmada por 27 congresistas al administrador de la NASA Charlie Bolden, el congresista Bill Posey (republicano de Florida) cuyo distrito incluye el Centro Espacial Kennedy de la NASA, emitió su propia declaración para aumentar el impacto sobre sus votantes.

Posey se refiere a la cancelación ilegal de la NASA el 13 de febrero de un contrato de control de lanzamiento en tierra, que se necesita para probar el cohete Ares-1 del programa Constelación, programado a sustituir al programa del Transbordador Espacial. El Centro Kennedy ya enfrenta el despido de 7,000 puestos de trabajo cuando deje de volar el Transbordador a fines de este año, porque no existe nada listo para reemplazarlo. Esta cancelación del contrato Constelación, dice Posey, "pudiera significar hasta 1,500 puestos de trabajo más que perdería el Centro Espacial Kennedy". "Es verdaderamente frustrante que nuestro programa espacial carezca de liderato y visión. Si se permite que continúen las tendencias actuales, corremos el riesgo de regresar a la situación que teníamos antes de 1961, sin ningún programa de vuelos espaciales tripulados".

En general, trabajan en el programa Constelación, 11,500 personas en todo el país, incluyendo unas 8,600 en la industria. Muchas de estas ya hubieran enfrentado la cancelación de sus puestos de trabajo, pero se trasladaron del Transbordador al programa Constelación, que ha propuesto cancelar el gobierno de Obama.

Al ser informado sobre esta iniciativa, Lyndon LaRouche observó: "Así que temas específicos ahora van a convertirse en temas nacionales". En verdad, se va a requerir una movilización nacional, para sacar de su puesto a los asesinos del futuro y quebrantadores de la ley, como Barack Obama.