Regulaciones sobre carbono de la EPA se convierte en el pararrayos de la reacción violenta contra Obama

4 de marzo de 2010

3 de marzo de 2010 (LPAC).- Ahora es en el área del control climático que se está poniendo de manifiesto la reacción violenta entre la población estadounidense en contra de la usurpación del poder ejecutivo por Obaminator, en donde legisladores demócratas y republicanos están desafiando al gobierno. Pero ninguna de las iniciativas citadas a continuación refleja un esfuerzo serio para hacerle frente al hecho de que el Presidente es un maniático fascista y que se necesita hacerle un juicio político o forzar a que renuncie de inmediato, como lo ha pedido Lyndon LaRouche. No hay evidencias de que los congresistas se estén enfrentando al intento fascista, dictatorial de Obama en este caso y otro muchos más, y estén actuando en consecuencia, no solo para pararlo, sino para echar para atrás su plan "verde" fascista y reemplazarlo con el Plan LaRouche.

El 19 de febrero, ocho senadores demócratas, encabezados por John Rockefeller (Virginia Occidental), el principal defensor del Consejo Consultivo Independiente sobre Medicare hitleriano (sacado del programa Tiergarten-4 de Hitler), enviaron una carta a Lisa Jackson de la Environmental Protection Agency (EPA), expresando sus "serias preocupaciones" por el "inoportuno" e "imprudente" anuncio de que intentaba"regular" las emisiones de carbono. En vez de desafiar la política por ser fascista, los senadores simplemente la objetan alegando cuestiones de procedimiento: "Creemos firmemente que esta [regulación] es en última instancia responsabilidad del Congreso", destacando que ellos "tienen una responsabilidad con los trabajadores y las industrias de sus estados" por lo que se contraponen a la autoridad que se abroga la EPA. Entre los firmantes se encuentra Mark Begich (Arkansas) Sherrod Brown (Ohio) Carl Levin (MI), Robert Casey (Pennsylvania), Robert Byrd (Virginia Occidental), Claire McCaskill (MO) y Max Baucus (Mt).

También, dos dirigentes demócratas de la Cámara de Representantes, Collin Peterson (D-MN), presidente de la Comisión de Agricultura, e Ike Skelton (D-MO) presidente de la Comisión de Servicios Armados, rompieron con la línea del gobierno y presentaron una resolución con el objetivo de bloquear la presunción de autoridad del gobierno para tomar esa decisión. Esta medida es semejante a la que presentó en el Senado en contra del pronunciamiento de Jackson -en los días previos a la Cumbre de Copenhague- la senadora Lisa Murkowski (R-Alaska). La resolución de Murkowski tiene ahora 41 cosignatarios, entre ellos los demócratas Mary Landrieu (LA), Ben Nelson (NE) y Blanche Lincoln (AR). Hasta ahora, solo ha firmado un republicano, JoAnn Emerson (MO) la medida en la cámara de Representantes.

Pero lo que se niegan cobardemente a ver estos congresistas es la intención criminal, no solo de esta iniciativa de parte del gobierno de Obama, sino de todas las iniciativas que ha tomado Obama, desde la Comisión de Austeridad Fiscal fascista creada por orden ejecutiva, pasando por la cancelación del programa espacial tripulado, hasta la negativa a tomar las medidas necesarias para parar el genocidio en Haití, hasta el intento de imponer la aprobación de una política de eutanasia fascista, disfrazada de reforma a los servicios de salud, etc.