Una Glass-Steagall para Europa: proscriban la especulación monetaria

5 de marzo de 2010

por Helga Zepp-LaRouche

4 de marzo de 2010 (LPAC).- Imagínense esta escena: el director del banco invita a pasar a una pandilla de bandidos y les entrega las llaves y los códigos de seguridad de las sucursales bancarias. Los bandidos proceden a robar esas sucursales. Luego el director del banco le exige a los clientes en la taquilla, no solo que acepten las pérdidas y le paguen los daños al banco, sino que también paguen los gastos de los bandidos, mientras que les sigue dando información de cómo apostar sobre la probable insolvencia de esos clientes y, ante la expectativa de sus posibles muertes prematuras, como sacarle ganancia a los seguros de vida.

Quienes invitaron a los fondos especulativos a Alemania en el 2004 y que ahora contemplan pasivamente cómo estos mismos fondos especulan no solo en contra de Grecia, sino con el desplome del euro, a la vez que exigen que los contribuyentes cubran las pérdidas, y que los ciudadanos se aprieten los cinturones, tienen un parecido sorprendente con ese director de banco. Alemania realmente ha caído presa de los bandidos.

Los gobiernos de Europa tienen que instrumenta de inmediato la norma Glass-Steagall, para evitar un desplome caótico del euro, con consecuencias catastróficas para la economía real y los niveles de vida; es decir, crear un corta fuegos estricto entre los bancos comerciales y los bancos de inversión. La especulación de las compañías inversionistas financieras, fondos especulativos, fondos de accionistas privados, etc., se tienen que separar totalmente de las actividades de ahorro y préstamos de los bancos comerciales. Si las instituciones financieras metidas en operaciones de alto riesgo, hacen apuestas erradas, ellos van a tener que enfrentar las consecuencias personalmente. Ya no se puede esperar que los contribuyentes cubran las deudas de los apostadores profesionales.

Si se comprobara que es imposible establecer tipos de cambio fijos en el corto plazo, tendremos que penalizar de inmediato la especulación monetaria. No podemos aceptar que gerentes generales "de cinco estrellas" de los mayores fondos especulativos decidan, en una cena privada en Manhattan, que van a especular para desplomar el euro a una paridad de 1:1 en relación al dólar, lo que tasajearía entre una cuarta y una tercera parte, la riqueza económica de las personas que tengan la mala fortuna de vivir en la zona del euro.

El gobierno federal está obligado urgentemente a que proteja de todo mal a la población alemana —como lo establece su juramento de toma de posesión— introduciendo la norma Glass-Steagall y prohibiendo la especulación monetaria. Si a la Canciller Merkel, quien parece que acaba de notar por primera vez que el euro está en una situación difícil, realmente le preocupa garantizar un presupuesto equilibrado, éste es el problema que debe erradicar.

El hampa organizada

Según el Wall Street Journal, representantes de los fondos especulativos más grandes del mundo se reunieron el 8 de febrero en una cena privada en el centro de Manhattan y acordaron llevar a cabo un ataque especulativo concertado contra el euro. El diario cita a Hans Hufschmid, quien dijo que, como es probable que el euro se deprecie hasta alcanzar la paridad con el dólar, es una buena oportunidad de "hacer mucho dinero". Hufschmid fue director de Solomon Brothers, y ahora dirige el fondo especulativo GlobeOp Financial Services SA.

El anfitrión de la "idea de la cena" fue la firma de corretaje e inversiones Monness, Crespi, Hardt & Co. El fundados de Greenlight Capital, David Einhorn, aparentemente estuvo presente al igual que el gerente de SAC Capital, Aaron Cowen, quien ve que "todos los resultados posibles con relación a la crisis de la deuda de Grecia van a ser negativos para el euro". También estuvieron representados Soros Fund Management y Brigade Capital.

Esta reunión coincidió, informa el Financial Times Deutschland, con el rápido aumento neto de las posiciones en corto sobre el euro en los mercados a futuro. La misma semana hubo un aumento en el número de contratos en la Bolsa Mercantil de Chicago que le apostaban a la caída del euro, que alcanzaron la cifra record de 60,000, de acuerdo con un informe de Morgan Stanley. Tres días después de la cena, el valor del euro cayó a $1.36, de $1.51 que valía en diciembre.

Las transacciones a nivel mundial llegaron a nuevos niveles en enero, con 820,000 contratos al día, por un valor nominal de $108,000 millones de dólares, un aumento de 78% comparado con el año anterior. Entre los participantes en el mercado hubo una tendencia increíblemente visible a apostarle al debilitamiento del euro.

Grecia en el blanco

Al mismo tiempo, los fondos especulativos exacerbaron la crisis de la deuda de Grecia usando el mercado de Swaps por Incumplimiento Crediticio (CDS) para atacar al país. De acuerdo con informes de la prensa griega, el servicio secreto de Grecia, la EYP, ya está investigando este asunto. Mientras tanto, muchos fondos aseguraron sus ganancias y se salieron de los CDS griegos, para enfocarse en otros países, empezando por España.

Se supone ahora que la población griega tienen que pagar los platos rotos. La Unión Europea, el Banco Central Europeo, y el gobierno alemán (nadie menos que el señor "Ventas Internacionales" Jorg Asmussen; piensen de nuevo en la historia del bandido) están presionando al gobierno griego para que imponga un paquete de austeridad draconiano. Están programando severos recortes en los servicios de salud y de pensiones, así como también recortes salariales de hasta EU300 en el sector público, un aumento en el impuesto al valor agregado (IVA) y alzas en la gasolina, aumento de precios en la electricidad, agua, gas y transporte. Del sector público se van a eliminar 40,000 puestos de trabajo; el mercado laboral y el sistema de seguridad social van a recibir duros golpes y se supone que los hospitales tienen que reducir sus costos hasta en un 30%! Al mismo tiempo, los bancos alemanes se están negando a extenderle créditos nuevos. No es de sorprender que la población griega esté furiosa con la Unión Europea y Alemania y que haya algunos que han pedido boicotear productos alemanes.

De hecho, el enfoque de los medios de comunicación sobre Grecia es completamente exagerado y deliberadamente engañoso, con el fin de desviar la atención del hecho de que la deuda nacional de Grecia es relativamente pequeña. Un problema muchísimo mayor es la quiebra de Gran Bretaña, y la deuda española conectada a esta quiebra. Jim Rogers, ex socio de negocios de George Soros, calificó a la libra esterlina como un "caso perdido" en The Guardian; una moneda débil que ya se ha depreciado en contra de prácticamente todas las monedas con excepción del dólar simbabueño. El Daily Telegraph indicó hace semanas que Gran Bretaña está en una situación mucho peor que la de Grecia.

El acarreo de fondos con el dólar

Pero cualquiera que piense que la revaluación relativa del dólar en relación al euro y a la libra se debe a que el dólar es una moneda fuerte, está muy equivocado. La decisión del presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke de mantener las tasas de interés a niveles cercanos a cero, estuvo motivada por el estado lamentable de la economía de Estados Unidos. Cuarenta y nueve estados Vermont es la única excepción— están en quiebra, y el desempleo real no es la cifra oficial del 10%, sino más bien del 30%. Los embargos hipotecarios continúan por millones, las ciudades de tiendas de campaña se multiplican y la población cada vez está más furiosa con un Presidente que no ha cumplido ni una sola promesa y un Congreso que sienten que los ha traicionado.

Las bajas tasas de interés han generado un acarreo de fondos masivo con el dólar, en donde los especuladores piden dinero prestado en EU a tasas de casi cero y después lo invierten en otros mercados donde obtienen altos rendimientos, por ejemplo en acciones y bonos de países emergentes o en materias primas. Aparte del hecho de que este acarreo de fondos se hace a costa de las poblaciones pertinentes, el revaluación relativa del dólar de un 8% en lo que va del año está impulsando a los inversionistas a empezar a cancelar sus posiciones en estos bonos o en materias primas, lo que amenaza con provocar una caída en espiral en los mercados de capital.

El vicepresidente ejecutivo del Banco de China, Zhu Min piensa que el acarreo de fondos con el dólar representa la mayor amenaza en el 2010, como lo declaró en el Foro Económico Mundial en Davos a fines de enero. La combinación de posiciones en corto en el euro y el desenvolvimiento de las posiciones en dólares podrían rápidamente tornarse en pánico, dijo.

La insistencia de Bernanke en la política de tasas de interés de casi cero en Estados Unidos, así como también la idea de echar mano a los eurobonos u otros instrumentos parecidos para posponer el incumplimiento soberano en los países de la zona del Euro, están echándole leña al fuego de la hiperinflación como sucedió en 1923, aunque esta vez a escala mundial. La devaluación es solo otro intento, él último, para cargarle el problema a la población, para robarle sus ahorros, sus pensiones, y su ingreso ganado a duras penas.

Glass-Steagall: la única solución

Hasta hace poco, los escépticos del euro corrían el riesgo de terminar quemaos en la hoguera de los promotores de la economía librecambista, pero ya no es posible impedir el debate sobre el euro en tanto invento fracasado. Por ejemplo, el periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, el principal diario financiero del país, publicó el 21 de febrero un informe sobre la controversia a favor y en contra dentro de su propio consejo editorial, bajo el título "¿Se debe desechar al euro? " El artículo señala que "también Grecia estaría mejor sin el euro". Y agrega que "se ha demostrado ya que la introducción del euro fue un grave error. Lo que nadie quería escuchar de los críticos, ahora se puede ver como realidad: Una unión monetaria sin plan de integración [económico] es algo malo. Lo principal es que la introducción del euro hizo a un lado la posibilidad de amortiguar las dificultades económicas con tasas de cambio flotantes".

Ahora la pandilla de bandidos se propone un gobierno económico europeo (¿por qué diablos los ministros de Finanzas o los jefes de gobierno, de repente se van a volver colectivamente más sabios de lo que son individualmente?), o si no, a otorgarle el gobierno mundial al Fondo Monetario Internacional (FMI) a fin de imponer un plan de austeridad realmente brutal. ¿No han aprendido nada estos diletantes de los errores de Bruning? [Antes de que los banqueros pusieran a Hitler en el poder para imponer "la solución final"]

La única solución razonable consiste en instrumentar inmediatamente la normativa Glass-Steagall en Europa, y con la mayor de países posibles en el mundo. El siguiente paso tiene que ser la disponibilidad de crédito público para la industria y la agricultura, y reiniciar y sostener la producción de bienes reales. Las deudas de juego son problema de quienes las incurrieron, no de los contribuyentes. Un presupuesto sostenible es un presupuesto que impide al hampa organizada (como los de la cena de Manhattan) que se robe las pensiones a los ancianos.

Un signo de esperanza es que la Canciller Merkel finalmente está preocupada por el euro. En ese caso, debe de despedir a Asmussen, permitir un debate abierto sobre las motivaciones que esconde la estafa del cambio climático, y dejar que los expertos le expliquen como se vería Alemania como nación industrial con energía solar y eólica. A fin de cuentas, ellas es especialista en física, ¿Qué no?