El espectro del juicio político de Nixon persigue a Obama

22 de marzo de 2010

22 de marzo de 2010 (LPAC).- Incluso en el mismo momento en que Barack Obama presionaba para que se aprobase su legislación nazi de servicios de salud, Obama y todos los hombres del Presidente están ahora en proceso de verse forzados a renunciar bajo la amenaza de juicio político, justo como lo ha demandado Lyndon LaRouche.

En este caso, no va a ser un allanamiento de morad en el Hotel Watergate, sino la oferta de empleos que le hicieron a dos demócratas, como sobornos para que no contiendan en contra de los senadores demócratas titulares que respalda Obama. Según la Sección 18, del Artículo 600 del Código de Estados Unidos, un funcionario puede ser procesado por usar "empleos o programas financiados por el gobierno para beneficiar un plan político partidista".

Aunque la Casa Blanca ha tratado de contestar con evasivas, y se ha embarcado en lo que el congresista Darrell Issa califica de "un encubrimiento Nixoniano", la noticia cobra cada vez mayor fuerza. El Washington Times ha sacado editoriales a favor de una investigación. El congresista Darrell Issa ha sido entrevistado por el noticiero Fox. Y el sábado 20 de marzo se publicó tanto en el American Spectator como en el Philadelphia Bulletin un artículo destacado bajo el título "Specter abre la puerta sobre los crimenes de la Casa Blanca" firmado por Jeffrey Lord, en donde se reportan los siguientes acontecimientos:

Primero, el congresista demócrata Joe Sestak afirmó el 18 de febrero que el gobierno de Obama le ofreció empleo si se retiraba como contrincante en las primarias del senador Arlen Specter, cuya deserción del Partido Republicano le dio a Obama una supermayoría en el Senado. Sestak ha reiterado posteriormente estas acusaciones, aunque se ha negado a divulgar los detalles.

Anteriormente, el 27 de septiembre del 2009, el Denver Post reportó que el lugarteniente del Oficial Mayor de la Casa Banca de Obama, Jim Messina —quien trabaja para el Oficial Mayor de la Casa Blanca Rahm Emannuel— presuntamente le había ofrecido un puesto en el gobierno de Obama al ex presidente del Congreso de Colorado, Andrew Romanoff, si aceptaba renunciar a ser candidato en las primarias en contra del Senador Federal Michael Bennett. Romanoff se ha negado hasta ahora a hablar del asunto. (El martes de esta semana, Romanoff derrotó a Bennett en una encuesta preelectoral 51% a 42%, a pesar de que Obama ha hecho campaña a favor de Bennett).

El 12 de marzo, el senador Arlen Specter, que fue Fiscal de Distrito de Filadelfia y ex presidente de la comisión judicial del Senado, dijo que el propio Sestak es culpable de un delito federal si es que no reporta el ofrecimiento de puestos a las autoridades. "Hay un delito llamado ocultación de delito. Ocultación de delito es cuando no se reporta un delito. Así que nos estamos metiendo en aguas profundas aquí en estas consideraciones".

A partir del 22 de febrero, el corresponsal de ABC en la Casa Blanca, Jake Tapper, y después también el corresponsal en la Casa Blanca del noticiero Fox, Major Garrett, le han estado preguntando insistentemente al secretario de prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs, que comente sobre las acusaciones del congresista Sestak. Desde entonces, hasta el 17 de marzo (23 días), la última vez que le preguntaron, Gibbs ha estado tratando de bloquearla usando el clásico estilo nixoniano de Ron Ziegler. En seis ocasiones distintas, Gibbs dijo de una u otra manera: "No tengo más información sobre esto". Muchos de estos hechos se han informado en el American Spectator.

Si Gibbs sabe que se ha ofrecido un empleo y quien lo ofreció, y no lo reporta a las autoridades, él personalmente puede ser juzgado.

El congresista Darrell Issa le escribió ahora una carta al Asesor Legal de la Casa Blanca, Bauer exigiendo una respuesta para antes del 18 de marzo, fecha límite que ya pasó. La carta incluye las siguientes preguntas:

"1.- ¿Tuvo comunicaciones en algún momento el Oficial Mayor de la Casa Blanca, Rham Emanuel, con el congresista Sestak sobre las contiendas del 2010 para el Senado de Estados Unidos? Identifique las comunicaciones.

"2.- ¿Tuvo comunicaciones en algún momento el lugarteniente del Oficial Mayor de la Casa Blanca, Jim Messina, con el congresista Sestak sobre las contiendas del 2010 para el Senado de Estados Unidos? Identifique las comunicaciones.

"3.- ¿Tuvo algún tipo de comunicación en algún momento, alguno de los funcionarios de la Oficina de Asuntos Políticos de la Casa Blanca, con el congresista Sestak sobre la contienda del 2010 para el Senado de Estados Unidos? Identifique los funcionarios políticos y las comunicaciones.

"4.- Identifique cualquier otro individuo en la Casa Blanca que haya tenido alguna comunicación con el congresista Sestak sobre su candidatura al senado de Estados Unidos. En cada caso individual, identifique las comunicaciones

"5.- Qué posición(es) se le ofrecieron al congresista Sestak a cambio de que se comprometiera a retirar su candidatura al Senado?

"6.- Después de que el congresista Sestak reveló que se le había ofrecido una posición en el gobierno del Presidente a cambio de retirarse de la contienda del 2010 para ser el candidato al Senado de EU, ¿cuáles fueron las investigaciones, si es que las hubo, que llevó a cabo su oficina para determinar si había ocurrido la actividad delictiva que describió el congresista Sestak?"

"7.- ¿Espera usted referir el caso al Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre este asunto? ¿Cuándo podemos esperar la referencia?"

En este momento, sigue la presión fuerte. Tanto Sestak como Romanoff pueden ser sujetos de cargos por ocultamiento de un delito, a menos que declaren. Gibbs ya no va a poder seguir evadiendo el asunto. El Asesor Legal de la Casa Blanca Bauer ya no cumplió con la fecha límite que le puso Issa.

Messina está en la misma posición que Chuck Colson con Nixon, y Rahm Emanuel está en la misma posición que H.R. Halderman con Nixon.

¿Será éste el error de hibris sin límites, lo que pudiera forzar a Obama a renunciar a la Presidencia bajo la amenaza de un juicio político, como lo ha exigido Lyndon LaRouche?