Bill Clinton reconoce que el libre comercio fue un error y fracasó

26 de marzo de 2010

22 de marzo de 2010 (LPAC).— El ex presidente estadounidense Bill Clinton, ahora Enviado Especial de la ONU en Haití, aprovechó una comparecencia ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de EU, el 10 de marzo, para pedir disculpas por haberle impuesto a Haití el libre comercio durante su primera gestión como Presidente de EU. Esa política fue "un error", dijo Clinton, y contribuyó a destruir la capacidad de Haití para producir arroz y alimentar a su gente.

Un año después de que se puso en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en 1993, el gobierno de Clinton ayudó a reintegrar al depuesto Presidente haitiano Jean-Baptiste Aristide en el poder en 1994, bajo la condición de que Aristide aceptara un programa de ajuste estructural del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que incluyó la exigencia de que redujera los aranceles proteccionistas a la importación de arroz. Aristide redujo ese arancel del 35% al 3%, lo cual provocó una inundación de arroz importado más barato en el país, y llevó a los productores agrícolas, los molineros y comerciantes a la ruina, y los arrojó a las barriadas marginales de Puerto Príncipe y otras ciudades con sus familias. Estos ciudadanos empobrecidos y desempleados son ahora las víctimas del terremoto.

Esa política "puede haber sido Buena para algunos de mis agricultores de Arkansas, pero no ha funcionado. Fue un error", le dijo Clinton a la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado. "He tenido que vivir todos los días con las consecuencias de la pérdida de la capacidad de producir una cosecha de arroz en Haití para alimentar a esa gente debido a lo que yo hice; nadie más".

Haiti se convirtió rápidamente, y sigue siendo hoy, el quinto mercado de exportación más grande del mundo para el arroz estadounidense. El actual Presidente de Haití, Rene Preval, que es un agrónomo del Valle Artibonite productor de arroz, ha exhortado a las ONGs y a las agencias gubernamentales no solo dar alimentos al país como ayuda, sino que más bien proporcionen las semillas, fertilizantes, implementos y tecnología necesarios para producir alimentos en las provincias. Se debe capacitar a los productores agrícolas, insiste, para producir alimentos y venderlos, en vez de buscar refugio en la capital porque no tienen medios de vida en ninguna otra parte del país.