Enjuiciar a Obama por su traicionera política con el narco afgano

2 de abril de 2010

 

2 de abril de 2010 (LPAC) — El centro de la situación estratégica global es ahora la traición de Obama en Afganistán. Se centra en Obama y la cuestión del narcotráfico. Los rusos están furiosos con Obama por el tráfico de opio que alimenta los ataques recientes en Moscú. Esto representa un cambio de fase. La Secretaria de Estado Hillary Clinton recién concluyó negociaciones de un tratado sobre reducción de armas nucleares con Rusia, que fueron un éxito hasta donde llegaron. Pero ahora los rusos están furiosos contra EU respecto a Afganistán. La cuestión decisiva es que Obama, bajo la influencia británica, lleva a cabo una política traidora.

Obama debe ser enjuiciado. Debemos sacarlo o no quedará nada en el mundo. La política sobre drogas en Afganistán es decisiva.

Obama está enviando soldados estadounidenses a que los mate en Afganistán una insurgencia financiada por el tráfico de opio que él protege. Esa política, de mandar estadounidenses para que los maten unos insurgentes respaldados por la política británica que Obama apoya plenamente, constituye traición. Los efectivos estadounidenses son el blanco de un enemigo que Obama defiende. Los rusos están furiosos porque el dinero del opio afgano financia y despliega las operaciones terroristas recientes dentro de Rusia.

Este problema no empezó con Obama. El gobierno de Bush también estaba conchabado con los británicos en lo que respecta a su política sobre el opio en Afganistán. Vean el factor multiplicador del precio de la droga en cuanto ésta sale de Afganistán hacia los mercados europeos. Luego vean el plan de George Shultz y de Felix Rohatyn para privatizar las fuerzas armadas. Consideren la proporción de soldados respecto a los contratistas privados en Afganistán. El dinero del narco es el fondo secreto que utilizan los británicos para controlar al mundo. Ese es el cuadro, de arriba abajo, tras la situación afgana. Esto representa un punto de inflexión global ahora mismo, donde destaca el discurso de Viktor Ivanov en Bruselas, donde describió el desbarajuste de Afganistán.

A partir de nuestra credibilidad resultado de la pelea contra el plan de salud nazi de Obama, ahora vamos a golpear otro flanco estratégico decisivo. Obama incurre en una traición con su política en Afganistán. Está involucrado en una traición criminal. Merece enjuiciarlo. Está detrás de una política que está matando a los efectivos estadounidenses, al respaldar al aparato del opio, al cual se han dado órdenes de no atacar.

Este será el tema de fondo de la próxima edición de la revista EIR, con la cuestión del perfil de la política afgana de Obama. Los titulares principales serán: La Presidencia de Obama: ¿Está a punto de salir? ¿Están los británicos a punto de asesinar a Obama? El es un tipo malvado, no tiene discusión, pero parece que los británicos lo están entrampando para asesinarlo. A denunciar los complots británicos contra Obama, pero forzar su jubilación anticipada, quizás a la Isla de Wight. Por supuesto, la política de opio afgano no comenzó con Obama. Ya estaba con Bush, y esto explica por qué los republicanos son impotentes. Tienen el legado de Bush que les cuelga del cuello. La impotencia psicosexual del Partido Republicano será otro subtema en esa edición de la revista.