USIP y el narco se alían para promover al Talibán

2 de abril de 2010

2 de abril de 2010 (LPAC) — El Instituto de Paz de Estados Unidos (USIP, por sus siglas en inglés), financiado por el Departamento de Estado estadounidense, se unió al Instituto Sociedad Abierta de George Soros en un proyecto para llegar a la "reconciliación" de Afganistán, aparentemente como secuela de la conferencia del 28 de enero del presente, realizada en Londres bajo el patrocinio del Primer Ministro británico Gordon Brown. Esta mañana, las dos organizaciones copatrocinaron una discusión con la participación del agente del MI-6 británico, Michael Semple, junto con dos afganos, Nader Naderi, que encabeza la Comisión Afgana de Derechos Humanos, y Farshta Sakhi, una activista de los derechos humanos y de la mujer de vieja data en Afganistán.

Como recordarán los lectores de las publicaciones de LaRouche, Semple fue echado fuera de Afganistán, junto con su compatriota británico Mervyn Paterson, en diciembre de 2007, por órdenes del gobierno de Karzai, bajo la sospecha de que trabajaban para el servicio de inteligencia británico, MI-6. Ostensiblemente, ambos trabajaban para organismos internacionales, Semple para la Unión Europea y Patterson para las naciones Unidas, pero la CIA le advirtió al gobierno afgano que ambos estaban involucrados en financiar al Talibán, y esas actividades eran un anatema para el entonces gobierno de Bush.

El pedigrí británico de Semple quedó manifiesto en el evento de esta mañana, donde actuó prácticamente como vocero del Talibán, alegando que éstos también fueron una vez víctimas (antes de 1994 cuando lanzaron su primera ofensiva desde Paquistán), y por lo tanto, eso se tiene que tomar en cuenta en cualquier proceso de reconciliación. "No debemos asumir que el Talibán es una fuerza determinada a atropellar todos los derechos", dijo. Después de todo, añadió, ellos también tienen "un plan de justicia", independientemente de lo desagradable que pueda ser.

El argumento de Semple no cayó muy bien ni a Naderi ni a Saki. Naderi le dijo a Semple que es ingenuo pensar que el Talibán puede participar en gobiernos electos y no seguir golpeando mujeres en la calle. Sakhi agregó que toda la plática sobre negociaciones con el Talibán sucede debido al fracaso del gobierno afgano y de la comunidad internacional para llegar a una estrategia exitosa en contra de ellos. "¿Por que ha de pagar el pueblo afgano el precio de esos fracasos?", cuestionó Sakhi.

En sus discursos introductorios, tanto Naderi como Sakhi manifestaron serias reservas de que se pudiese realmente reconciliar con el Talibán. El proceso de amnistía que está en marcha, hasta ahora, lo que ha hecho es reforzar su impunidad (o sea, por crímenes cometidos en el pasado), argumentó Naderi, y la reconciliación lo que haría sería institucionalizar eso. Sakhi dijo que si ha de haber una negociación con el Talibán, la estrategia debería consistir en dividirlos y traerlos débiles a la mesa de negociación, y que el proceso debería incluir a grupos, tales como la sociedad civil y grupos por los derechos de la mujer, a los cuales el gobierno ha excluido hasta ahora.