Ivanov exige de nuevo erradicar los campos de amapola afganos

12 de abril de 2010

11 de abril de 2010 (LPAC) — En una entrevista con el diario alemán Die Welt ayer, el jefe del despacho antidrogas de Rusia, Viktor Ivanov, dio la voz de alarma una vez más contra la amenaza del narcotráfico, y explicó: "La droga entra a Siberia a través de nuestra frontera fundamentalmente abierta con Kazajastán. Durante el último período, hemos observado una reexpedición del flujo de drogas hacia las repúblicas del Cáucaso del Norte. De este modo, el volumen de heroína enviada a Dagestán aumentó 20 veces el año pasado". Ivanov señaló un "nexo, naturalmente, a las actividades terroristas en el Cáucaso del Norte".

Ivanov dijo que la producción de opio en Afganistán ha aumentado tanto, que "al momento presente, solo una tercera parte de la producción se puede vender afuera, en tanto que dos terceras partes se almacena en las regiones montañosas a las que es difícil llegar. Según los cálculos de la ONU, esto es más de 12,000 toneladas de opio, dos veces la producción anual".

En cuanto al punto de vista estadounidense del asunto, Ivanov dijo que "el argumento de los estadounidenses de que no se puede privar a los agricultores afganos de su única fuente de ingreso, no es convincente. Debido a que el precio del opio ha caído considerablemente, los agricultores quedan de este modo tan pobres, ¿o acaso deberían de sembrar más amapola aún para mantener su pobre nivel de vida? Al mismo tiempo, el argumento de la OTAN es que la destrucción de los campos de amapola y de los laboratorios de droga es tarea del gobierno afgano. ¡Pero la OTAN es la responsable de la seguridad en Afganistán!"

Ivanov dijo que cuando estuvo en Berlín recientemente, descubrió que "funcionarios de la agencia de contrainteligencia de Alemania, el BND, apoyan mi reclamo de quemar los campos de amapola. Pero a nivel político, dicen: No, no vamos a hacer eso. Y es por eso que nadie hace nada contra los 150 o 200 laboratorios que existen en el norte de Afganistán, donde están estacionadas las tropas alemanas". Ivanov propuso una fuerza de tarea conjunta contra el narcotráfico entre Rusia y Alemania y Europa, porque "el 60% de la heroína afgana se consume en Rusia y en la Unión Europea. Por lo tanto, dDebemos de unir esfuerzos en contra de eso".

Otro prominente diplomático ruso, Anvar Azimov, embajador ante la Organización para la Seguridad y Cooperación Europea (OSCE), calificó ayer el problema del narco afgano como una "amenaza de seguridad global" en una declaración desde Viena.