Rusia: Hay que combatir al narco, pero también reconstruir la economía afgana

16 de abril de 2010

15 de abril de 2010 (LPAC) — En una conferencia de prensa conjunta el 14 de abril con el enviado especial del Parlamento Europeo sobre la guerra a las drogas, Pino Arlacchi, siguiendo las conversaciones en Bruselas sobre este problema, Viktor Ivanov, el director de la agencia antinarcóticos de Rusia, dijo que la guerra a las drogas tiene que librarse de manera implacable, pero así también tiene que ser el esfuerzo para la reconstrucción de la economía de Afganistán. Arlacchi urgió a Europa que se una a Rusia en una guerra contra las drogas en Afganistán, porque Europa es el consumidor número uno de las drogas que vienen de allá, siendo seguida por Rusia.

Ivanov dijo que Rusia está lista para ayudar a reconstruir 142 instalaciones de infraestructura que fueron construidas por especialistas soviéticos en Afganistán. Entre ellos está el sistema de riego de Jalalabad, la planta hidroeléctrica de Naglu, la planta de fertilizantes minerales de Mazar-e-Sharif, y el Tunel de Salang.

"Estamos listos para hacer inversiones para reconstruir esos proyectos y también, por supuesto, esperamos que la OTAN, que ha específicamente asumido el mantener la seguridad en Afganistán, la garantizará para nosotros", dijo Ivanov en la rueda de prensa.

Más de 140 proyectos industriales y de otros tipos de la infraestructura económica construidos en Afganistán por especialistas soviéticos están considerados como candidatos a ser reconstruidos utilizando la experticia rusa. Las estructuras fueron levantadas antes de la invasión de la OTAN en Afganistán dirigida por Estados Unidos, en el 2001. Ivanov dijo que "esas 142 instalaciones, que fueron construidas tiempo atrás por Rusia, son hoy la base de toda la economía afgana". Ingenieros soviéticos estuvieron involucrados en la construcción de 142 instalaciones industriales y de infraestructura en Afganistán de 1952 a 1988, con financiamiento proveniente del Gobierno soviético. La planta hidroeléctrica Pul-i-Kumri en el Río Kunduz, la represa de Nagku en el río Kabul, y una planta de fertilizantes de nitrógeno en la ciudad de Mazar-e-Sharif son algunas de las instalaciones, así como autopistas, líneas de electricidad, y redes de oleoductos y gaseoductos. De acuerdo a las estimaciones de expertos rusos, las instalaciones contabilizaron más del 60% del PIB de 1970 a 1980.