¿Dejaremos que los británicos nos lleven a una Nueva Era de Tinieblas?

19 de abril de 2010

15 de abril de 2010 (LPAC) — El títere de los británicos, Barack Obama, mostró con su comportamiento en la llamada Cumbre de Seguridad Nuclear, exactamente cuál es el siguiente programa que sus controladores han preparado para él: Emprender pronto una guerra contra Irán. Es nuestra obligación acabar con este juego, en el transcurso de sacar a este tipo de su puesto rápido.

La intención agresiva del Presidente contra Irán es absolutamente clara. Luego de que se publicó el Nuclear Posture Review (Revisión de la Postura Nuclear de Estados Unidos), en la que señala a Irán y a Corea del Norte como naciones a las cuales Estados Unidos no excluiría atacar con armas nucleares, Obama realizó el espectáculo extravagante de Washington, que no tenía realmente más que un solo propósito, más allá de mantener a flote su ego. No había necesidad de una conferencia para acordar que los terroristas no deberían obtener materiales para armas nucleares. El propósito era darle ocasión al Presidente para torcer algunos brazos, y levantar una plataforma de relaciones públicas para atacar a Irán.

Es poco probable que Estados Unidos atacare directamente a Irán; esa tarea más bien se la dejarían al títere británico Israel. Pero esta claro que el están preparando el terreno, y Obama tomó una posición agresiva, amenazando con "consecuencias", y exigiendo "resultados" en un plazo tan breve como dos semanas. No estamos aquí frente a una perspectiva de largo plazo, sino a un pelo de que estalle.

No traten de explicarse algún "escenario" que los británicos están tratando de lograr aquí. La realidad es que los británicos, frente al colapso de su sistema financiero global, están buscando caos perpetuo y permanente. El período histórico pertinente al que referirnos es Venecia, antes de que provocara la Era de Tinieblas del siglo 14. Provocar un colapso como ese es para ellos una manera conveniente para destruir no solo Irán, sino los Estados Unidos, como el elemento decisivo de una alianza global de las Cuatro Potencias que enterraría a su sistema.

La intención de los británicos se transparenta en la estrategia de su nueva guerra de opio, totalmente activa en el teatro afgano, y en otras partes. De están diseminando drogas ilícitas a precios tan baratos que es obvio que el efecto que se busca es lograr un caos menticida y social a gran escala. La cultura de una era de tinieblas.

¿Por qué tales extremos? Porque una crisis de desintegración general del sistema financiero mundial está en el aire. El proceso que ha dominado al mundo desde julio de 2007 ha sido toda una locura. El programa de LaRouche podía haber impedido el desastre, pero la cuerda de incompetentes que están dirigiendo el sistema financiero, y los gobiernos ahora, no van a resolver nunca ninguno de los problemas con los que se enfrentan. Con ellos, es inevitable una desintegración general del sistema económico-financiero mundial.

Las directrices de LaRouche todavía pueden salvar a los Estados Unidos, y así crear las condiciones para una alianza de las Cuatro Potencias Rusia, China, India y Estados Unidos— para destruir al imperio británico. Eso significa que tendrían que cambiar toda la política. Pero si no se adoptan los planes de LaRouche, Estados Unidos está frito.

De hecho, es muy probable que con Obama, Estados Unidos no se pueda salvar. Esta marioneta de los británicos está preparada no solo a presidir el funeral de la economía de Estados Unidos, sino también a provocar un desastre global lanzando (o apoyando igualmente) una guerra anticipada en contra de Irán. ¿Es la población estadounidense tan estúpida para no salvarse, y detenerlo?