Las agencias calificadoras eran las garras del gato de Wall Street; sigue Wall Street

24 de abril de 2010

24 de abril de 2010 (LPAC) — La tercera de cuatro audiencias sobre "Wall Street y la crisis financiera", convocadas por la subcomisión de Investigaciones Permanente del senador Carl Levin, se lanzó hoy en contra de las patéticas agencias calificadoras, que le ayudaron a los que estaban inflando la burbuja de la deuda, dándoles permanentemente un mal nombre a la calificación "AAA". Entre el 90% y el 95% de todas las MBS (siglas en inglés de los llamados valores con base en hipotecas) residenciales, y los derivados CDO (siglas en inglés de las llamadas obligaciones con respaldo prendario) con base en ellas, que recibieron calificaciones "AAA" de Moody's, Fitch y Standard and Whores, son ahora bonos chatarra.

Un informe dado a conocer por la comisión de Levin previo a las audiencias deja en claro los motivos: "Las agencias calificadoras de crédito le permitieron a Wall Street utilizarlas para influir con sus análisis, su independencia, y su reputación de confiabilidad". Las compraron. En 2007, un analista de Moody's le dijo a un banquero de inversiones de Merryll Lynch que no se podía finalizar una calificación hasta que se resolviera el "asunto de los honorarios". El banquero respondió, "Estamos de acuerdo con la programación de honorarios revisada [es decir, los aumentos]...estamos aceptándolo bajo la premisa... usted va a trabajar más con nosotros... para tratar de obtener más zona intermedia con respecto a las calificaciones". Y así otro paquete de piezas de deuda tóxica se convirtieron en "AAA", junto con otros cientos de miles más.

La audiencia de hoy también estableció, según testimonios de analistas de crédito de Moody's y S&P, que los pagos de sus bonificaciones dependía de estas calificaciones, y en la "participación en el mercado" que ganaban las agencias calificadoras al repartir las "AAA". Las agencias calificadoras mismas obtuvieron enormes ganancias durante los años de auge de la burbuja, 2003-2007, que no usaron para contratar a más analistas que le hiciera frente a la marejada de basura tóxica que se estaba emitiendo, sino que las usaron para distribuirlas como dividendos.

En otras palabras, las calificaciones de las que dependían tus fondos de pensiones para invertir tus prestaciones futuras, fueron compradas y pagadas por los bancos de inversiones de Wall Street.

Sin embargo, lo más interesante fueron las palabras de clausura de Levin en la audiencia de hoy. Anunció que después de haber llevado a cabo averiguaciones sobre el fraude hipotecario, luego sobre las agencias reguladoras que les permitieron seguir adelante impertérritos, y ahora las agencias calificadoras favoritas de Wall Street, el próximo 27 de abril su objetivo serán los propios bancos de inversiones de Wall Street y en particular, Goldman Sachs. "NO fue un 'producto del mercado' por lo que se vendió con perdidas y compro especulativamente", dijo Levin, "fue un conspirador que creo esta enorme burbuja que se nos estrelló encima". Dijo que iba a poner "cuatro documentos que tienen que ver con el papel de Goldman Sachs en esto" en los registros en preparación de la audiencia de hoy, y que el comité iba a poner estos documentos en su sitio electrónico ya sea el viernes en la noche o el sábado en la mañana.

Esto va a ser que la lectura de fin de semana del presidente de Goldman Sucks, Lloyd Blankfein sea muy interesante, en preparación a su presentación ante la audiencia del martes.