Las investigaciones sobre Wall Street tienen que ser penales

30 de abril de 2010

29 de abril de 2010 (LPAC) — Hasta ahora 62 miembros del Congreso, encabezados por la demócrata de Ohio Marcy Kaptur, exigen que las acusaciones de la Comisión Nacional de Valores (SEC) y las audiencias en el Congreso sobre los bancos de inversiones de Wall Street, se conviertan en encausamiento penal de estas instituciones financieras que crearon y después desplomaron la economía de burbujas. Y Goldman Sachs no es el único blanco en Wall Street en la carta que la congresista Kaptur le envió hoy al Procurador General Eric Holder.

La carta, con el respaldo también de 140,000 firmas, resume el caso civil por fraude con valores iniciado por la Comisión Nacional de Valores en contra de Goldman Sachs (el banco que ahora se conoce en el mundo angloparlante como "Goldman Sucks", que significa "Goldman mamón"). Dice que tales prácticas como las de Goldman "contribuyeron a la reciente crisis financiera —que le ha costado a los contribuyentes estadounidenses cientos de miles de millones de dólares" en rescates. Además, se destruyeron $10 billones en riqueza familiar. La congresista dice que el Departamento de Justicia "tiene el poder de iniciar procesos penales en contra de los que cometieron fraude financiero" y exige que "si el Departamento de Justicia no está evaluando actualmente este caso en particular, respetuosamente le pedimos que se asegure que el Departamento de Justicia de EU abra de inmediato un caso sobre este asunto y lo investigue con toda la autoridad y poder que tiene su agencia. El pueblo estadounidense demanda y merece justicia en el asunto de los bancos de Wall Street que rescataron los contribuyentes estadounidenses, solo para ver que aumentaran los embargos hipotecarios y el desempleo".

La carta especifica que ellos quieren que el Departamento de Justicia averigüe sobre "este caso y casos similares para investigar más a fondo y presentar cargos contra los criminales involucrados en este, y otros actos financieramente fraudulentos" (énfasis añadido).

Las audiencias de esta semana del senador Carl Levin en su subcomisión Permanente sobre Investigaciones del Senado, demostraron en detalle gráfico y documentado que Goldman —el epítome actual de Wall Street— atrajo inversionistas de todas partes del mundo hacia la monstruosa burbuja financiera del 2003-2007 de valores hipotecarios hiperinflados y "derivados financieros" parasíticos. Y que hizo muchos miles de millones cuando esta burbuja implosionó, arrasando con riqueza y empleos, al usar otros derivados para hacer apuestas anticipadas por su propia cuenta en contra de estos mismos valores e inversionistas.

La senadora Claire McCaskill introdujo evidencia que sugiere un delito adicional penal de fraude con valores, por parte de Goldman. Los correos electrónicos internos de Goldman tienen que ver con el propio análisis del banco sobre los enormes "paquetes" de hipotecas emitidos por las firmas Century Financial Corp. y Long Beach Mortgage Corp, que hacía tiempo ya que habían estallado. A pesar de las bien conocidas prácticas de préstamos de hipotecas tóxicas de estas compañías, Goldman estaba muy metido en el negocio de "rebanar y cortar en cubitos" montañas de estas hipotecas para convertirlas en valores de deuda, y venderlas alrededor del mundo. El análisis interno que se describe en los correos electrónicos, indica que Goldman ya sabía que un 38% de las hipotecas de Century Financial y un 20% de las de Long Beach, eran fraudulentas -"robo identificado, falsificación de corredores, compradores fantasmas, falsificación de información, falsa procedencia de documentos", etc.— para no mencionar la incapacidad de los deudores para pagar las deudas hipotecarias. La evidencia de McCaskill fue la Evidencia 77 del volumen de la Comisión Permanente de Investigaciones del Senado.

Confrontado con esto, el director ejecutivo de Goldman Lloyd Blankfein declaró ignorancia, a pesar de que Century Financial y Long Beach eran dos de sus mayores proveedores de hipotecas para convertirlos en valores; tuvo que aceptar entregarle documentos a la comisión sobre si el banco vendió o no vendió valores a nivel mundial con base en las hipotecas y corredores que ya su propia "debida diligencia" había mostrado que estaban cometiendo fraude.

"¿Cómo va a manejar esto el presidente Obama?" se preguntó Lyndon LaRouche. "Conociéndolo, va a jugar el papel de Luis XVI"".