Miembros republicanos de la Comisión Judicial del Senado piden un fiscal especial

27 de may de 2010

27 de mayo de 2010 (LPAC) — El miércoles, los 7 miembros republicanos de la Comisión Judicial de Senado —Jeff Sessions de Alabama, Orrin Hatch de Utah, Chuck Grassley de Iowa, Jon Kyl de Arizona, Lindsey Graham de Carolina del Sur, John Cornyn de Texas y Tom Coburn de Oklahoma— le escribieron una carta al Procurador General Eric Holder para "instarlo a que nombre un fiscal especial que investigue la afirmación del congresista Joe Sestak de que un funcionario de la Casa Blanca le ofreció empleo para inducirlo a que abandonara su precandidatura al Senado por Pensilvania en contra del senador Arlen Specter".

En la carta, los senadores republicanos escriben que ellos "no creen que el Departamento de Justicia pueda delegar apropiadamente a los abogados de la Casa Blanca para que investiguen un asunto que pudiera implicar 'una violación seria de la ley'. No es posible que la Casa Blanca pueda conducir una investigación interna sobre posibles conductas delictivas cuando simultáneamente diseña un cuento público para refutar la acusación de que hubo conducta indebida".

Los senadores argumentan que al designar a un fiscal especial, el Procurador General "evitaría cualquier apariencia de conflicto de intereses y concordaría con el precedente de la recusación del procurador general Ashcroft en una investigación relacionada con la Casa Blanca en el 2003", en referencia al nombramiento de "Patrick Fitzgerald para que investigara una conducta indebida de la Casa Blanca en el caso Plame".

La carta destaca que en su audiencia de confirmación, Holder "se comprometió a ser un Procurador General independiente y explicó: "Si bien soy parte del equipo del presidente, yo no soy parte del equipo del presidente en el sentido en que lo son cualquier otro funcionario del gabinete. Yo tengo una responsabilidad especial y única. Tiene que haber distancia entre mi y el presidente".

Los senadores instan después a Holder a que reconsidere la decisión expresada en una carta del subprocurador General Ronald Weich al congresista Darrell Issa, negándose a nombrar un fiscal especial. "Esperamos que usted reconsidere esta posición. Esta controversia merece una investigación cabal, así como también las garantías públicas de que se están dando los pasos necesarios para resguardar los registros consistentes con las investigaciones anteriores de supuestas conductas indebidas por parte de la Casa Blanca". Por ejemplo, en el otoño del 2003, el Departamento de Justicia y el Asesor Legal de la Casa Blanca confirmaron ambos que se había enviado a personal de la Casa Blanca la solicitud de resguardo de documentos en relación a la filtración de la identidad de Valerie Plame. Acciones similares deben tomarse en este caso. Adicionalmente, el Departamento debe confirmar que no está recurriendo a los abogados internos de la Casa Blanca para llevar a cabo una investigación penal de las acusaciones presentadas por un congresista en funciones".