Hace erupción la crisis de la deuda de España

29 de may de 2010

29 de mayo de 2010 (LPAC) — En cualquier momento puede implosionar la situación financiera y económica en España. El Banco de España acaba de dar a conocer nuevas reglas por las cuales los bancos tienen que separar reservas hasta por el 30% de propiedades en cartera, según el vocero de la City de Londres, Ambrose Evans-Pritchard, en su artículo de hoy en el Daily Telegraph. Evans-Pritchard dice que las nuevas reglas afectarán en particular a las cajas de ahorro, los bancos de ahorro de España, que tienen en su posesión la mayor parte de los 445 mil millones de euros en deuda hipotecaria. Esto se produce después de la quiebra de Cajas Sur, que forzó al gobierno a adquirirla la semana pasada luego de que perdió el año pasado 596 millones de euros.

Ya hay en el mercado 926,000 casas sin vender, cifra que fácilmente podría aumentar hasta a 1.6 millones, una vez que los bancos empiecen a deshacerse de estas propiedades, escribe Evans-Pritchard, lo que representa "un albur, con el riego de que se desplomen los precios de las viviendas". Pero no se trata solo de las cajas. Tanto el Banco Santander como el BBVA del Grupo Inter Alfa, el primer y segundo banco más grandes de España respectivamente, se han visto forzados a pedir prestado en el mercado interbancario a tasas elevadas. Parece que el BBVA no pudo refinanciar mil millones de euros en papeles comerciales. Las entidades de créditos españolas tienen que recabar 125 mil millones de euros para fines del 2011.

Mientras tanto, el parlamento español aprobó el paquete de austeridad del gobierno por una mayoría de un solo voto, luego de que uno de los partidos regionales pequeños decidió abstenerse. El partido de oposición, Partido Popular, estaba tan determinado a derrotar esto que sacó en ambulancia del hospital a uno de sus diputados y lo llevó al parlamento para que pudiera votar.

Las medidas exigen un recorte salarial del 5% para los trabajadores del sector público y un congelamiento salarial por tres años, recortes en varias prestaciones y elevación de la edad de retiro.

Una delegación del Fondo Monetario Internacional (FMI) visitó España esta semana, y dieron a conocer una evaluación espantosa de la situación en España: "Los retos son severos: un mercado laboral disfuncional, la deflación de la burbuja hipotecaria, un enorme déficit fiscal, fuerte endeudamiento del sector privado y externo, un crecimiento anémico en la productividad, baja competitividad y un sector bancario lleno de debilidades".

Si bien la deuda de España es de solo el 55% del Producto Interno Bruto (PIB) de ese país, por lo menos el 55% de la deuda está en posesión de acreedores extranjeros, que fácilmente podrían retirar sus fondos. Ayer, la agencia calificadora Fitch bajó la calificación de la deuda soberana de España.