Tiene que haber un cambio de dirección en dos semanas, o si no...

2 de julio de 2010

2 de julio de 2010 (LPAC) — Los acontecimientos en Europa durante las últimas 48 horas ponen de relieve las advertencias de Lyndon LaRouche en el sentido de que en dos semanas estaremos al borde del abismo, globalmente, a menos que haya un cambio drástico en la dirección programática. Como lo dijo hoy LaRouche, no vamos a ceder en cuanto a la posibilidad de ese cambio, pero estamos llegando al punto de desintegración, o a la amenaza del punto de desintegración.

Desde Europa se había informado que los bancos europeos deberían de pagar para el 1 de julio, 442,000 millones de euros en préstamos que les dio el Banco Central Europeo el año pasado para impedir su estallido. El miércoles 30 de junio, el BCE se vio forzado a emitir un préstamo de 132,000 millones de euros a 3 meses de plazo a 171 bancos que claramente no podrían cumplir sus compromisos para la fecha señalada. Luego, el jueves 1 de julio, al vencimiento del plazo, el BCE emitió otros 111,000 millones de euros en préstamo a 78 bancos, a un plazo de solo ¡seis días! El hecho de que tantos bancos no pudieron pagar sus compromisos al BCE, y el hecho de que los préstamos en el último caso fueron de menos de una semana de plazo, destaca precisamente lo que ha dicho Lyndon LaRouche, en cuanto a la naturaleza sistémica de la crisis que vive la Zona del Euro y en cuanto a la mecha tan corta que tiene todo el sistema a punto de estallar.

LaRouche ha subrayado que el colapso llegará primero a Europa. Esto detonará un colapso en ambos lados del Atlántico, primero en Estados Unidos, que ya está en marcha. Se difundirá rápidamente hacia el Atlántico Sur y luego golpeará a la cuenca del Pacífico.

Ayer, la agencia calificadora Moody's amenazó con reducir la calificación de la deuda soberana del gobierno nacional de España, pero mientras tanto, ejecuto de inmediato la degradación de la deuda de 5 comunidades autónomas de España, del total de 17 que integran España, incluyendo Madrid. El Banco Santander solo ha sobrevivido por un momento breve ofreciendo un absurdo 4% de interés a las cuentas corrientes (de cheques). Pero la liquidez que se chupó en el corto plazo se le convirtió en faltante a sus competidores, como el BBVA. En un país que ya tiene un 20% de desempleo, el impacto del aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) de 16% a 18%, que acaba de anunciar el gobierno español, va a tener consecuencias de pronóstico reservado.

Estos no son más que actos de desesperación extrema. Lo que genera esa demencia claramente es la ausencia de una noción de futuro; solo piensan en sobrevivir de un día para otro, incluso si eso significa que no sobrevivirán en 6 días.

Lo único que puede impedir la desintegración global y una nueva era de tinieblas, es la salida de Barack Obama de la Presidencia de Estados Unidos, y un viraje rotundo de la política de Estados Unidos hacia la dirección de la normativa Glass-Steagall, y esto ya en las próximas dos semanas.

Estados Unidos ya llegó a un punto de inflexión, lo cual se refleja en los patrones sociales de las consecuencias de los recortes presupuestales: el despido de funcionarios de policía, bomberos y otros elementos de atención de emergencias en varias comunidades a lo largo y lo ancho del país. El 1 de julio comienza el año fiscal de los estados. El déficit fiscal conjunto de los estados suma unos $89,000 millones de dólares. Más recortes en los presupuestos estatales en esa cantidad, tendrán como resultado otros 900,000 trabajadores despedidos.

La prensa nacional estadounidense ya no puede ocultar la crisis y caos que ocurre en las municipalidades por la falta de presupuesto, que ya afecta al aparato de seguridad pública de la nación, y pone en riesgo al frágil tejido social.

Lyndon LaRouche comentó que eso es un indicador de la situación general. Las acciones políticas van a salir de ahí, a partir de los recortes en el cuerpo de policía y de bomberos. Este es un tema delicado. Es el tipo de pauta con la cual puedes contar que va a mostrar lo que sucede a la población. Este factor es el que mueve y moverá a la población. A esto se añade el desempleo generalizado y la medida de suspender el seguro de desempleo, que afectará a 2 millones de estadounidenses luego de la celebración del 4 de julio. Ninguna otra estadística tiene el impacto que tendrá esto. La vieja papa caliente.