Glass-Steagall o desintegración

13 de julio de 2010

Este articulo es la editorial de la revista EIR de la primera semana de julio

13 de julio — Mientras el sistema financiero mundial cuelga de un hilo, listo a desplomarse en cualquier momento, no se puede negar el proceso de desintegración social y física que ya esta sintiendo Estados Unidos debido al desmoronamiento de la economía de Estados Unidos y del mundo. En este momento, este verano, a toda comunidad de EU le están retirando uno tras otro lo más básico para sostener un nivel de vida humana decente. Dependerá de que la población estadounidense se una al programa de LaRouche, para someter al sistema a una reorganización por quiebra, con la instrumentación inmediata de la ley Glass-Steagall, o el retroceso no tendrá límites.

No estamos hablando simplemente de los recortes en los seguro de desempleo —que se calcula ha recortado otras 2 millones de personas y las han tirado al basurero humano— ni de los recortes en Medicaid (el programa gubernamental de asistencia médica a los más pobres), lo cual debemos agradecerle al Congreso por su paralización para extender las prestaciones. Estamos hablando de lo que ha sido, hasta ahora, los cimientos de cada comunidad.

¿Existe un servicio más básico en una ciudad o población que tener un cuerpo de policía para la seguridad pública? ¿No es éste servicio igual de importante que tener bomberos, que salven vidas?

Sin embargo, actualmente existe un patrón por todo Estados Unidos, en una población o ciudad tras otra, de llevar a cabo grandes recortes en el personal de policía y bomberos, cerrando estaciones de bomberos, y en algunos casos, eliminando ambos servicios para "contratarlos" fuera de su jurisdicción. Desde que Felix Rohatyn llevó a cabo la "reducción" de la ciudad de Nueva York con el programa de austeridad fascista "Bic MAC" en los 1970, no había habido una destrucción tan visible de los servicios sociales cruciales.

Tomemos algunos ejemplos indicativos:

* En Oakland, California, se dieron a conocer las notificaciones para el despido de 80 oficiales de policía, con el fin de contribuir a cerrar la brecha de $30.5 millones en el presupuesto.

* El suburbio Maywood, de Los Angeles, California, ha desbandado totalmente su departamento de policía, y contratado los servicios policiales con el ya sobrecargado Departamento del Alguacil del Condado de L. A., con el fin de ahorrar dinero.

* Gainesville, Florida, está preparando un presupuesto en donde pide el despido de 37 empleados, incluyendo 11 bomberos y 2 policías, con el fin de cerrar la brecha presupuestaria.

* Lawrence, Massachussets, con el inicio del año fiscal despidió a 25 oficiales de policía, encima del despido anterior de 85 trabajadores, entre ellos 24 bomberos.

Y sigue la lista.

Ninguna persona racional podría pretender que estas posiciones en estos servicios públicos son de alguna forma "innecesarios" para el bienestar de la población. De hecho, ya abundan las instancias en donde los servicios inadecuados de bomberos han llevado a incendios más prolongados y devastadores, como en el caso del incendio de una casa en Stockton, California, el 3 de julio. Esto se va a poner peor, mucho peor, a menos que...

La realidad es que estos problemas "locales"solo se pueden solucionar con acciones a nivel federal. Estos servicios vitales se están reduciendo drásticamente debido a que los ingresos locales se están desplomando, producto de la falta de empleos, y no se está haciendo nada para crear empleos productivos. Eso se debe a que la política del gobierno de Obama es apoyar al podrido sistema bancario -cuando se tiene que declarar muerto, y enterrado a la vasta mayoría de éste.

El primer paso es la Glass-Steagall, que separaría la deuda impagable, especulativa de los bancos y la dejaría por su cuenta. El segundo es hacer que el gobierno federal canalice crédito público a través de los bancos, para iniciar la reconstrucción de la infraestructura, y conservar los servicios esenciales. La solución existe. Hagámosla.