Los bancos centrales europeos representan un detonante global

10 de febrero de 2011

9 de febrero de 2011 — La política europea de seguir rescatando al sistema del Grupo Inter-Alfa está llevando a la quiebra a los bancos centrales de la región. El primero podría ser el Banco Central de Irlanda, seguido por el de Portugal, Grecia y terminando con el mismo Banco Central Europeo (BCE).

El diario Irish Independent informa que el Banco Central de Irlanda ha extendido una fianza con respaldo del gobierno a los 51,000 millones de euros que le prestó a los bancos irlandeses como parte de su ayuda de liquidez de emergencia (denominada ELA, por sus siglas en inglés), algo que podría "amenazar la solvencia de nuestro Banco Central", según el periódico. Como se informó hace unas semanas, estos préstamos aumentaron de 14,400 millones de euros el 27 de agosto a 51,000 millones para fines de año.

El Banco Central de Irlanda se vio forzado a hacer estos préstamos, porque el BCE se negó a hacerlo, después de que le había prestado 140 mil millones de euros a los bancos bajo su propio programa de liquidez de emergencia. Los préstamos son solo por siete días y tienen una tasa de interés de castigo del 3%, muy por encima de la tasa del BCE de 1.75%. Los préstamos se pueden refinanciar, pero están respaldados por garantías prendarias cuyo riesgo las hace inelegibles para los préstamos del BCE. Con el ofrecimiento de una fianza del Banco Central, el gobierno de Dublin aumenta enormemente su carga por las fianzas ya insostenibles para los bancos irlandeses.

Una situación similar se ha desarrollado en Portugal, aunque dicen que no es "tan dramática" y hay pláticas también de intervenciones por parte del Banco Central de España. Estos trucos de rescates los ha permitido el BCE bajo el programa ELA, que autoriza a los bancos nacionales a emitir préstamos por un período de tiempo limitado en situaciones precarias. Sin embargo, los lineamientos para esto son vagos y no existe un techo establecido para estos préstamos de emergencia.