Como en la Revolución Americana: el tema "Wisconsin" es el esclavismo

23 de febrero de 2011

22 de febrero de 2011 — En entrevista concedida ayer a la estación de radio pública nacional, NPR, el líder de la mayoría republicana del Senado de Wisconsin, Scott Fitzgerald, corrió la cortina dejando al descubierto la intención fascista del gobernador Walker en su asalto contra a los sindicatos. No se trata de dinero; se trata de convertir a los empleados estatales (y otros) en esclavos.

El entrevistador de NPR le preguntó a Fitzgerald por qué después de que los sindicatos de los trabajadores estatales habían aceptado las concesiones financieras que el gobernador les había exigido, no se había resuelto la crisis. Fitzgerald respondió:

"Lo que está preparado para hacer la próxima semana el gobernador Walker es anunciar su presupuesto completo, que va a incluir recortes profundos, muy a fondo en la educación, así como también en los ingresos compartidos, que son los dólares que el estado le envía a los gobiernos a nivel local, los gobiernos de los condados y municipales. Estos recortes son tan significativos que tanto alcaldes como presidentes de las juntas directivas escolares van a necesitar toneladas de flexibilidad para poder sobrevivir a ellos, para poder elaborar un presupuesto que pueda absorber estos recortes tan profundos. Y la forma de hacerlo es limitando los contratos colectivos que actualmente existen en Wisconsin".

En otras palabras, el gobernador y sus compinches fascistas republicanos están exigiendo que no haya límites al saqueo, que ellos tienen el poder de recortar, recortar y recortar, tanto como lo exijan sus electores banqueros. Exactamente como en la revuelta por el "impuesto al té" que se supone desató la Revolución Americana, esta revuelta en Wisconsin no es sobre dinero, sino sobre el derecho fundamental a la existencia, la liberación de la esclavitud, de la población trabajadora.

Esto se reduce a un asunto de principio: ¿está nuestro gobierno planeando salvar a los financieros o a la población? Desde esta perspectiva, queda brutalmente claro el hecho de que la única solución es que el gobierno restablezca la Glass-Steagall.