La huelga de masas global demanda la Glass-Steagall: Declaración nacional conjunta de la planilla demócrata larouchista

23 de febrero de 2011
22 de febrero de 2011 — La siguiente es una declaración emitida conjuntamente por la planilla de seis candidatos demócratas Larouchistas que contienden para el Congreso de Estados Unidos. Se debe distribuir por todos los medios tan ampliamente como sea posible a fin de proporcionar el liderazgo y la orientación necesaria a los cientos de miles de estadounidenses que se han unido ahora a la ola de huelga de masas que cunde por el país para defender sus derechos como ciudadanos en contra de un régimen fascista.

Como se ve en las consignas de Wisconsin en apoyo a Egipto, en tanto que más naciones a diario suman sus voces en demanda de justicia, es patente que cada una de esas protestas no constituye un fenómeno local. La humanidad en su conjunto está reaccionando en contra de las últimas cuatro décadas de globalización, en contra del aumento artificial en el precio de los alimentos ocasionado por el rescate hiperinflacionario de Paulson, Bernanke y Obama, mediante el cual se han distribuido billones de dólares al sistema financiero quebrado, estilo casino. Ese rescate que el informe de la Comisión Investigadora de la Crisis Financiera (FCIC) identificó recientemente como un fraude y de haber causado la crisis financiera en la que estamos embarcados.

Los gobernadores, los concejales de las ciudades, los empleados públicos y los ciudadanos en general, todos se culpan unos a otros como la causa del "gasto excesivo"; pero todos esos ataque están fuera de foco. Lo que detalla el informe de la FCIC —que el títere británico del Presidente Obama se niega a reconocer— es que esta crisis fue causada por el proceso de eliminación durante décadas de las regulaciones bancarias decisivas, que separaban las funciones valederas de la economía frente a la especulación de los depredadores financieros, como se ve especialmente en la desregulación de los derivados financieros, y en la derogación de la Ley Glass-Steagall en 1999. Ahora las ciudades y los estados están en la bancarrota, ahogados en una situación de ingresos desplomados y de aumento en las demandas de ayuda, sin ninguna esperanza de cambio a la vista.

Si la Glass-Steagall se hubiese restablecido el año pasado, se hubiese evitado esta situación. En ese entonces, el Presidente Obama se opuso a ello, como ahora, porque el restablecimiento de la Glass-Steagall destruirá todo el sistema del imperio con centro en Londres, en la medida en que no solo los fondos compensatorios y otras instituciones financieras se vean forzadas a declararse en bancarrota, sino que en todo caso los gobiernos de cualquier parte, encabezados por Estados Unidos, habrán reafirmado la prioridad del bienestar de sus ciudadanos y de la integridad de sus economías nacionales, por encima de las apuestas fallidas de las prostitutas de Wall Street y su madre imperial británica. En cuanto se restablezca, y que los billones de dólares de deudas de juego sin valor se eliminen de los libros, el gobierno federal puede emitir crédito para proyectos productivos como el NAWAPA, para revertir el colapso de la producción física y darle ayuda de emergencia a los estados.

Debido a esta crisis y a la necesidad de liderato, es el motivo por el cual los seis candidatos demócratas larouchistas decidieron contender para el Congreso. Sin embargo, los momentos actuales están más allá de unas elecciones. Nos encontramos en un momento de la historia en el cual, lo que parecía verdadero ayer, hoy ha resultado falso. La interrogante, como lo plantea el "descabezado" resultado de la Revolución Francesa, es: ¿Crearán las decisiones que tomemos en este momento, un cambio estable y duradero hacia una cualidad de existencia superior? Es por este motivo que nuestra planilla de candidatos demanda una reafirmación de los principios "evidentes por sí mismos" de nuestra Constitución y Declaración de Independencia, comenzando con la remoción del clínicamente demente Presidente Obama, y el restablecimiento de la Glass-Steagall.

Los principios fundadores de esta nación, que se propusieron siempre representar a toda la humanidad, y ser "evidentes por sí mismos", aparecen ahora como de manera espontánea, pero en verdad de manera coherente, como respuesta a décadas de políticas destructivas en todo el mundo. Como escribió Hamilton en El Granjero Refutado: "Los derechos sagrados de la humanidad no se han de rebuscar entre viejos pergaminos o registros mohosos. Están escritos, como con un rayo de sol, en el volumen completo de la naturaleza humana, por la mano de la divinidad misma". Nuestro gobierno, creado como institución del pueblo, debe ser de nuevo vehículo de esos intereses, en vez de defensor de un sistema imperial británico. Como ha demostrado patentemente el informe de la FCIC éste sistema ha causado el colapso de la economía del mundo entero, y si seguimos cortándonos el cuello a fin de defenderlo ahora, no somos aptos moralmente para sobrevivir.

Planilla Nacional de Demócratas LaRouchistas

Rachel Brown (MA)

Bill Roberts (MI)

David Christie (WA)

Diane Sare (NJ)

Kesha Rogers (TX)

Summer Shields (CA)