En ascenso la volatilidad en todo el Medio Oriente y el Magreb

9 de marzo de 2011

7 de marzo de 2011 — Mientras que miles de manifestantes en un Beirut, Líbano, caracterizado por las rivalidades sectarias, tomaron las calles gritando consignas que ya se escucharon antes en Egipto y Túnez, es evidente que todo el Medio Oriente y el Magreb están listos a la pelea en contra de la inflación, la escasez de alimentos y las injusticias. Los informes indican que participaron por lo menos 8,000 personas en una marcha de protesta en contra un Estado en el que no existe gobierno en este momento.

En Amman, Jordania, los extremistas religiosos llevaron a cabo una manifestación rara el domingo, exigiendo la liberación de sospechosos de ser dirigentes del al Qaida, que se encuentran bajo proceso judicial. La protesta de un grupo de unos 300 musulmanes Salafi (creyentes no sauditas de la doctrina extremista wahhabi), cuya secta ultraconservadora está prohibida en Jordania, pidieron cambios significativos en el régimen.

El domingo se congregaron miles de manifestantes fuera de la oficina del primer ministro en Bahrain para exigir su renuncia. Los manifestantes se presentaron en masa ante el Palacio Al-Qudaibiya en la capital Manama, en donde usualmente se reúne el gabinete de Bahrain. A pesar de la enorme presencia de seguridad afuera del palacio, los manifestantes gritaban: "¡Abajo Hamad!,¡Abajo Hamad!" y "¡Oye Khalifa, ya vete!¡ ya Vete!", refiriéndose al primer ministro que ha ocupado el puesto por el mayor tiempo, Sheik Khalifa bin Salam al-Khalifa. "Queremos que se vaya el primer ministro" le dijo Alaa al-Nasr, un manifestante de 24 años, a la agencia de noticias AFP.

En Yemen, cientos de miles de personas continúan protestando en ciudades importantes del país. El gobierno suspendió las clases en las universidades en la capital de Sanaa y la ciudad porteña en el sur de Aden, que han sido los focos de las manifestaciones diarias en contra del presidente Ali Abdullah Saleh. Además de Sanaa y Aden, ahora hay también manifestaciones en las ciudades de Taiz y Hadramawt. Los manifestantes exigen una investigación sobre las muertes de cuatro personas en las manifestaciones del viernes en la ciudad norteña de Harf Sofyan.

En Muscat, Omán, en donde no se han reportado nuevas manifestaciones, el sitiado sultán Qaboos se topó con una nueva crisis cuando unos 200 miembros de Oman Air, la principal compañía de transporte del estado del Golfo Árabe, se declaró en huelga el domingo exigiendo alzas salariales, dijeron empleados y funcionarios de la compañía. El sultanato de Omán, un pequeño productor de petróleo no miembro de la OPEP, ha visto algunas de las protestas más grandes en los últimos días en la región del Golfo Árabe, exigiendo reformas políticas, empleos y mejoras en los salarios.

Haciendo frontera con Yemen, Omán y Bahrain, el gobierno de Arabia Saudita teme que haya manifestaciones al estilo Egipto por lo que le advirtió a los posibles manifestantes el domingo que pondrá en vigor una prohibición de las marchas, destacando que ya no se van a tolerar en el país las pequeñas protestas que ha habido en los últimos días. "Las normas del reino prohíben totalmente todo tipo de manifestaciones, marchas y huelgas de brazos caídos, porque contradicen la ley islámica Sharia y los valores y tradiciones de la sociedad saudí" anunció el Ministerio del Interior en una declaración dada a conocer hoy, agregando que "las fuerzas de seguridad van a parar todos los intentos por perturbar el orden público".

El diario The Independent del Reino Unido informó que los sauditas trasladaron 10,000 miembros de seguridad hacia las provincias musulmanas Shiíta del noreste, bloqueando las autopistas que van hacia varias ciudades por miedo al próximo "día de la furia", planeado para la próxima semana.