Crece el fermento de huelga de masas en Wisconsin y otros lugares

17 de marzo de 2011

16 de marzo de 2011 — El gobernador Scott Walker y sus secuaces republicanos en la legislatura estatal de Wisconsin pueden haber pensado habían ganado la guerra cuando hicieron que se aprobara el proyecto de ley de reparación del presupuesto la semana pasada, modificándolo para sacarle la vuelta al reglamento sobre el quórum requerido, pero todo lo que lograron fue llevar la huelga de masas a una nueva fase. Después de la gigantesca concentración del sábado en la capital estatal, Madison, en donde se calcula se congregaron más de 100,000 personas, los funcionarios demócratas del estado informan ahora que tienen más firmas de las que tenían calculado tener en la campaña revocatoria (del mandato) en contra de 8 senadores republicanos que votaron a favor del presupuesto de austeridad de Walker.

El bloguero del Washington Post, Greg Sargent reportó ayer que, según el vocero de los demócratas Greg Zielinski, ya han recabado 56,000 firmas, o un 45% del total que necesitan para que haya una votación para revocar el mandato de esos senadores y se convoque a nuevas elecciones en los ocho distritos senatoriales; esto en solo dos semanas, cuando todavía tienen 6 semanas más antes del vencimiento del plazo. En tres de esos distritos, dijo Zielinsky, los demócratas ya recabaron más del 50 por ciento del total de firmas requeridas.

Lo que le ha dado más fuerza a la campaña de revocación del mandato son los resultados de las encuestas comisionadas por el Daily Kos, que se publicaron hoy, en donde se sugiere que si las elecciones de revocación se celebraran hoy, tres de los ocho republicanos cuestionados perderían en contra de "cualquier demócrata". Los republicanos también lanzaron una campaña de revocación del mandato en contra de 8 de los senadores demócratas que se fueron del estado para no votar sobre el proyecto de ley de reparaciones del presupuesto, pero no han dicho, al menos hasta ahora, cuantas firman han logrado recabar.

Tampoco en otros lugares ha aflojado la huelga de masas.

En Michigan, más de 1,000 ciudadanos de la tercera edad y jubilados abarrotaron la entrada a la capital del estado en Lansing, protestando en contra de la propuesta del gobernador Rick Snyder de ponerle impuestos a sus pensiones como si fueran ingresos ordinarios. Además de ponerle impuestos a las pensiones, que no se han gravado en Michigan desde 1994, el plan de Snyder pide también eliminar los créditos fiscales sobre ingresos obtenidos para los trabajadores de bajos ingresos, todo esto para reemplazar los $1,800 millones de ingresos fiscales que se van a perder como resultado del recorte de impuestos empresariales, que forma parte también del plan presupuestal de Snyder. El presupuesto también recorta la ayuda del estado a las escuelas, universidades y gobiernos locales. "Snyder quiere que los retirados coman comida para perros" dijo una persona en la manifestación de hoy.

La concentración en Lansing hoy, se dio luego de una ronda de diez conferencias de prensa dadas ayer por todo el sur de Michigan para destacar los costos de las propuestas presupuestales de Snyder. La conferencia de prensa en Lansing incluyó al alcalde de Lansing, Virg Bernero, y a los jefes de policía y bomberos de Lansing, quienes advirtieron que si se aprueban los recortes de Snyder, la ciudad va a tener que cerrar tres estaciones de bomberos y despedir 120 policías y bomberos. Mañana, la AFL-CIO de Michigan planea realizar su propia concentración en la capital del estado en contra del proyecto de ley antisindical de Snyder y se espera que participen unas 3,000 personas.

En Filadelfia, cientos de maestros y estudiantes denunciaron la mal llamada iniciativa Renaissance Schools de la ciudad, con la cual se planea convertir 8 escuelas en escuelas privadas especiales y poner otras 10 bajo una estrecha vigilancia para el próximo año. Ya sea conciente o inconcientemente, el hecho es que están poniendo de blanco los planes de reformas a la educación de Obama, que incluyen cierres de castigo en contra de escuelas públicas por bajos resultados en los exámenes y convertirlas en escuelas privadas especiales. Un maestro, que es de una escuela que no está entre las que están en la lista de blancos pero que de todas maneras fue a la manifestación, le dijo al Filadelfia Inquirer que el convertirlas en escuelas privadas sería "violar el financiamiento de las escuelas públicas".