"Geller hace que la ciencia retroceda en diez años"

19 de abril de 2011

18 de abril de 2011 — En su artículo del 13 de abril en la revista británica Nature, el vocero para asuntos científicos del imperio británico, Robert Geller, no hace su particular papel inquisitorial, y nomás registra supuestamente como historia objetiva la supresión de la ciencia relacionada con los terremotos (como si él mismo no hubiese tenido nada que ver en el asunto).

"En la mayor parte de la historia sismológica, la capacidad de predecir los terremotos con horas o días de anticipación, ha sido tomada, por buenas razones, con gran escepticismo (ver http://go.nature.com/ahc6nx). Sin embargo, a fines de los 1960 y principios de los 1970, hubo una explosión de optimismo después de varios estudios, iniciados por investigadores de la Unión Soviética, y seguidos por estudios igualmente positivos de destacadas instituciones de Estados Unidos. Los jefes de redacción de Nature escribieron en 1973 que la situación es en cierta forma similar a la de 1939, cuando la fisión nuclear se volvió realidad súbitamente. Casi al mismo tiempo se publicaron resultados positivos en Science y en revistas especializadas importantes".

"Los informes positivos se basaban en afirmaciones de que se habían observado 'precursores' a los terremotos. Por ejemplo, algunos estudios del tipo que se discutieron en el artículo de Nature sostenían haber observado un decremento de 10 a 20% en las velocidades de las cortezas sísmicas antes de los terremotos, de modo que el regreso a los valores normales en sus velocidades sería la señal de que era inminente un terremoto. Pero no se pudo predecir el terremoto de 1976 en Tangshan, China, que ocasionó según informes 240,000 muertes, y para fines de 1970 le había quedado claro a la mayoría de los investigadores que los supuestos precursores no eran más que artefactos. El auge de las predicciones simplemente se apagó, pero al igual que muchos otros ejemplos similares (como la polyagua y la fusión en frío), ciertos reductos duros de morir en algunos países continúan haciendo aseveraciones sobre precursores".

Pero en otras instancias, Geller ha sido más abierto sobre su ingerencia, por ejemplo su labor para cortar el financiamiento. En la revista Science de 1997, en un artículo titulado "Los terremotos no se pueden predecir" dice:

"¿Es la predicción inherentemente imposible o solo endiabladamente difícil? En la práctica no importa. Científicamente, se puede enfocar el problema usando el enfoque Bayesiano. Cada intento de predicción fallido baja las probabilidades apriorísticas del siguiente intento. La probabilidad actual de una predicción exitosa es extremadamente baja, dado que las ideas obvias se han tratado y rechazado durante más de 100 años. El observar sistemáticamente fenómenos sutiles, formulando hipótesis, y sometiéndolas a prueba concienzudamente frente a terremotos futuros, requeriría esfuerzos inmensos durante muchas décadas sin tener una garantía de éxito. Por lo tanto parece ser una tontería invertir fuertemente en monitorizar posibles precursores". (http://scec.ess.ucla.edu/~ykagan/perspective.html)

El científico ruso E. N. Khalilov aborda el caso de Geller de la siguiente manera en Science Without Borders, Transactions of the international Academy of Science, volumen 3, 2007/2008:

"¿Qué es lo que logró el Dr. Robert Geller con sus afirmaciones críticas?

"Primero, puso en las manos de los sismólogos pesimistas la oportunidad perfecta para que aboguen científicamente por sus fracasos.

"Segundo, atrasó el desarrollo de la ciencia en la esfera de los pronósticos de terremotos más de diez años, debido a que después de sus discursos se desató una epidemia de pesimismo y escepticismo en masa en la esfera de los pronósticos de terremotos.

"Tercero, dividió a los sismólogos en dos campos enemigos -los adversarios de los pronósticos de terremotos y los adherentes a los pronósticos de terremotos.

"Los seguidores de Robert Geller publicaron y publican actualmente los artículos que 'prueban' la imposibilidad en principio de pronosticar los terremotos..."