Londres lanza a Robert Geller en contra de la realidad

21 de abril de 2011

18 de abril de 2011 — El lunes 11 de abril apareció en el sitio electrónico de LaRouchePAC la amplia entrevista a Sergey Pulinets, quien explica detalladamente la ciencia sobre el pronóstico de terremotos a partir de múltiples fuentes precursoras. Dos días después, el 13 de abril, Lyndon LaRouche y dos miembros de su "Equipo del Sótano" derivan las implicaciones cabales de la entrevista de Pulinets en un Informe Semanal en LaRouchePAC que ha resultado histórico.

Pero ese mismo miércoles 13 de abril, el imperio británico se apresuró a cubrir los medios de prensa masivos a nivel mundial con una entrevista y un artículo de Robert Geller, quien durante décadas ha sido el principal detractor de la cognoscibilidad y pronosticabilidad de los terremotos, y ha sido también el líder de la inquisición que ha negado el financiamiento, publicación o incluso hasta negar el derecho de asociación a los científicos que estudian los terremotos, todo a nombre del testaferro patrocinado por los británicos, el genocida Barack Obama y otros genocidas anteriores como Al Gore.

Ese mismo día 13 de abril, Robert Geller se apresuró a los medios electrónicos con un artículo para la revista Nature de Londres, titulado "Tiempo de sacudidas para los sismólogos japoneses". Geller dice que "es tiempo de decirle al público francamente la verdad: los terremotos no se pueden predecir". El mismo día en que apareció el artículo, fue resumido en Science News y después reproducido —acompañado por una entrevista a Geller— por el Guardian de Londres, de circulación masiva.

¿Pero qué se puede esperar de un "científico" cuyo trabajo ha sido patrocinado por la Royal Society (Real Sociedad) de Londres, que viene promoviendo las doctrinas empiristas de Paolo Sarpi desde el siglo 17? (ver http://www.nature.com/nature/debates/earthquakes /rjgbib.html)

Uno de los fraudes más conocidos de los muchos de la Real Sociedad, fue la publicación de un folleto mentiroso negando que Godofredo Leibniz haya inventado el cálculo, alegando en contrario que había sido el incompetente de Issac Newton. La Sociedad alegó que el folleto fue escrito por un panel imparcial de investigadores; aunque después se descubrió que ¡lo escribió Newton!