Si todo el mundo pide prestado, ¿de dónde sale el dinero?

11 de may de 2011

9 de mayo de 2011 — Resulta curiosa la forma en que últimamente todo el mundo, por así decir, se apresura a pedir dinero prestado. Los bancos necesitan pedir prestado para cubrir sus pérdidas crecientes, los gobiernos necesitan pedir dinero para prestarlo a los bancos y pagar otras actividades, las corporaciones necesitan pedir dinero para cubrir sus deudas. Prácticamente toda institución importante necesita préstamos en efectivo, y bastante de este. Y de acuerdo a los informes publicados, están obteniendo esos préstamos. Lo que hace surgir la pregunta: si todo el mundo pide prestado, ¿de dónde sale el dinero?

Tomemos el caso del gobierno estadounidense, por ejemplo. Recauda su dinero vendiendo bonos a través de la Reserva Federal (Fed). Ya sabemos que la Fed se ha estado comprando algunos de estos bonos del tesoro a sí misma, pero lo justifica con la excusa del ajuste de la tasa de interés, no porque no puede encontrar compradores. Sospechamos que esto no es precisamente la verdad. ¿Es posible que la Fed esté comprando mucho más de lo que admite, porque el mercado para la deuda hiperinflacionaria estadounidense se está acabando? Una manera de hacer eso es que la Fed le preste dinero a los compradores primarios para que compren los bonos del tesoro en los remates, y luego prestar dinero a los bancos o a otras entidades para que se los compren a los compradores primarios. O la Fed podría simplemente estar comprando más de lo que admite, y falseando sus libros de contabilidad, exactamente igual que los bancos. No sabemos, pero sí sabemos que la Fed es capaz de tal engaño, y no vemos motivo para creer en nada de lo que dice. Ha mentido ya demasiadas veces.

Debería ser suficientemente obvio que cuando todo el mundo está pidiendo prestado, no hay nadie que preste. Lo que significa que los supuestos préstamos son falsos. A esta altura el sistema entero no es más que un juego de azar, temporalmente mantenido con mentiras e ilusiones. No podemos decir con certeza cuál es el juego en particular que están jugando, pero es obvio que la verdad es mucho peor de lo que se ha revelado hasta ahora. Y eso ya es bastante. Este es el último manotazo de ahogado de un sistema muerto. Como dijimos ya en julio de 2007 cuando el sistema estalló, no es posible que un sistema monetario en bancarrota se rescate a sí mismo. Cuanto más dinero crean los banqueros centrales, más rápido pierde su valor.