LaRouche: El pronóstico general

22 de junio de 2011

20 de junio de 2011

Nos encontramos al borde de un derrumbe global de reacción en cadena del actual sistema transatlántico internacional. Una fecha probable para esto, a menos que se restaure la ley Glass-Steagall de 1933 mediante una legislación de emergencia, es una fecha programada actualmente en Estados Unidos como para el 10 de julio de 2011, o, en cualquier momento que la fecha de cierre constitucional para la resolución de la fecha que tienen los estados para el ajuste de sus cuentas sobre la resolución de su parte en este asunto.

En cualquier caso, el actual sistema mundial se derrumbará a menos que se promulgue la ley Glass-Steagall de 1933. Incluso si ajustes del plazo, cambiados con algún pretexto fraudulento a nombre del derecho constitucional, pudieran afectar la fecha exacta del derrumbe en reacción en cadena, el cambio intentado de la fecha del plazo solo demoraría ligeramente lo que por otra parte es inevitable.

Precisamente por ese motivo, la insensata declaración del Senado de EU nos ha puesto en este dilema, al posponer la acción para remover al Presidente Barack Obama. Si el Senado quiere hacer de mi el "héroe popular" en que han temido que me pudiese convertir, nada les ayudará, ni al actual sistema transatlántico, si el liderato demócrata del Senado dejase de adoptar la opción que no han promulgado.

Ésta es una debilidad mental comprensible entre dirigentes del Senado por otra parte respetables. Se han desorientado por la realidad de que tienden a considerar las decisiones políticas como competencias que sazonan la atención de la política como en un campo deportivo, en vez de un gobierno serio interesado en el destino de una nación y de las naciones. Eso fue el liderato del Senado cuando debió haber actuado debidamente en la cuestión del enjuiciamiento político del actual Presidente. Niños alentando a los equipos deportivos, en lugar del destino de las naciones.