Actualizado - Documento de los "Indignados" de Madrid: separar la banca comercial de las actividades bursátiles y seguros

28 de junio de 2011

Documento de los "Indignados" de Madrid plantea "separar la banca comercial de las actividades bancarias de inversiones y seguros"

28 de junio de 2011 — El 15 de junio, el movimiento M-15 de Madrid dio a conocer un documento programático de 31 páginas titulado "Propuestas abiertas del Grupo de Economía", que incluye un llamado para "separar las actividades de inversiones y especulativas" del sector bancario. El documento explica:

"[Tenemos que] separar las actividades de la banca comercial y de banca de inversión y seguros. La banca comercial gestiona los depósitos de los ahorradores, generando un beneficio que revierte en la sociedad y que por lo tanto consideramos útil y necesaria. Por el contrario la banca de inversión y seguros centra sus actos en la generación de capital improductivo para el conjunto, basándose en la especulación con los depósitos de los ahorradores para el enriquecimiento de particulares en operaciones del mercado financiero. Esta medida significa entonces proteger los depósitos del pueblo del riesgo del mercado".

Aunque el planteamiento del M-15 apunta en la dirección correcta y refleja el inteso debate que ha generado al interior del movimiento de huelga de masas en España la propuesta de Lyndon LaRouche para la aplicación del principio de la ley Glass-Steagall a nivel internacional, hay una ambigüedad en el planteamiento de Madrid que deja la puerta abierta a los intereses británicos, que se puede desviar hacia la propuesta del presidente del Banco de Inglaterra, Mervyn King, y de otros. King propone que se separen las actividades mercantiles de las actividades bursátiles, pero que ambas sigan bajo el mismo techo de cada banco particular. Esta es una propuesta incompetente que los británicos han introducido como alternativa a una Glass-Steagall verdaderamente efectiva. Esa vulnerabilidad se refleja también en el documento del M-15 donde promueve el mentado "impuesto Tobin" a las transacciones financieras, algo anacrónico a esta alturas y que evade la realidad de que el sistema financiero internacional existente está completamente en bacarrota, y con ese tipo de medidas se pretende que aún se le puede reformar y adaptarlo a la situación.

El documento del 15M también exige:

* No a los rescates: "Rechazamos estas políticas de austeridad y cualquier tipo de 'rescate' por ser un ataque a la soberanía de los Estados, al ser impuestas contra los intereses de su población y por haber demostrado su ineficacia en la reducción de la deuda pública y el crecimiento económico... Cualquier propuesta de rescate y ajustes o medidas de recortes impuestas por instituciones internacionales, tales como el FMI, el BCE o la Comisión Europea, que afecte la soberanía del país, tiene que someterse a referéndum vinculante... que la crisis la pague quien la ha creado... Exigencia de responsabilidades penales y patrimoniales a gestores financieros, agencias de calificación e instituciones tales como Banco de España, Banco Central Europeo (BCE) y Fondo Monetario Internacional (FMI)".

* Restablecimiento de la banca pública: "Creemos que deber haber una banca pública. La banca es un servicio público esencial que maneja además un monopolio de los Estados, cual es el dinero. Cuanto menos, una banca pública puede ser referente y contrapeso frente al interés privado y especulativo... que el Estado asuma la función de dar crédito a la economía productiva que no está dando hoy el sector privado".

* Moratoria a la deuda: "Establecer una moratoria en el pago de la deuda externa (bilateral o multilateral) que otros países tengan contraída con el Estado Español hasta realizar una auditoría integral... que pueda determinar su legitimidad o ilegitimidad. En caso de que una deuda se declare ilegítima se repudiará su pago y se exigirán responsabilidades civiles o penales tanto a los deudores como a los acreedores... [También] establecer una moratoria en los pagos de la deuda externa pública del Estado español... Una gran parte de la deuda externa de estos países es ilegítima y por tanto debe cancelarse... La deuda externa ya se ha pagado con creces. Entre los años 1980 y 2000 los países deudores pagaron siete veces la deuda contraída con sus acreedores y para entonces seguían debiendo cuatro veces dicha cantidad".