Gran Bretaña lanza amenazas de muerte de la economía de EU ante la crisis sobre el techo de endeudamiento

1 de julio de 2011

1 de julio de 2011 — Frente a la fecha límite del 2 de agosto aproximándose a pasos agigantados, en donde el gobierno de EU debe decidir ya sea elevar el techo de endeudamiento o incumplir en su deuda soberana, los británicos dispararon ayer tres tiros en contra de Estados Unidos para transmitir un mensaje simple: hagan los que nosotros decimos para mediados de julio e impongan recortes fascistas o los vamos a reventar. Esta bomba de tiempo ahora presiona más con la crisis del 1 al 10 de julio de los presupuestos de los estados de Estados Unidos, que Lyndon LaRouche ha identificado como un punto de inflexión crucial que podría echar abajo a todo el sistema financiero trasatlántico.

El 29 de junio, la agencia calificadora Moody's dio a conocer un informe nuevo en el que reitera su amenaza pública del 2 de junio de que iban a "someter a revisión la calificación AAA del gobierno de EU, para una posible degradación, si no había progresos en el aumento del límite de endeudamiento estatutario para mediados de julio"; es decir, ahora en dos semanas. El nuevo informe también señala que, si se baja la calificación de la deuda federal de EU, muchos estados y gobiernos locales también serían degradados, al igual que las entidades hipotecarias Fannie Mae y Freddie Mac. Sin embargo, instituciones financieras que no tienen fuertes vínculos con bonos del Tesoro "en general serán flexibles a uno o dos grados de degradación del gobierno de EU".

Hablando de locuras: ¡el gobierno federal se puede hundir, pero no se preocupen, los bancos van a gobernar por 1,000 años!

Standard and Poors (S&P) también emitió una advertencia de que si Estados Unidos incumple en los pagos de su deuda que se vencen el 4 de agosto, serían "degradados severamente de su rango mantenido durante mucho tiempo de AAA a D", según Reuters. El director gerente de S&P, John Chambers dijo que, aunque no es probable, dicho "incumplimiento en los bonos de Tesoro de EU podría llevar al completo desplome de los mercados financieros globales".

También el 29 de junio, el Fondo Monetario Internacional (FMI) dio a conocer su informe anual sobre EU en el que amenazan: "El techo de endeudamiento federal se debe elevar expeditamente para evitar un trauma severo en la economía y los mercados financieros mundiales". Si no se eleva el techo se podría producir "un aumento súbito en las tasas de interés y/o una degradación soberana". El presidente en funciones del FMI, John Lipsky agregó en conferencia de prensa que: "Debería ser auto evidente [que] un incumplimiento en la deuda por parte del mercado de deuda del gobierno de EU tendría repercusiones dramáticas, de largo alcance, y esa es la razón de porque tenemos confianza en que lo evitarán".

Pero el hecho es que las negociaciones sobre la deuda entre Obama y los republicanos en el Congreso no van muy adelantadas; de hecho, las cosas han empeorado desde que Obama se involucró directamente la semana pasada. Por ejemplo, en su conferencia de prensa de ayer, Obama estuvo totalmente de acuerdo con la demanda británica de que el Medicare, Medicaid y el Seguro Social se tienen que recortar y después hizo un comentario mezquino de que por lo menos sus hijas saben que tienen que tener la tarea lista un día antes de que se venza, y que el Congreso debería de ponerse a trabajar y llegar a un acuerdo con él. Esto produjo una respuesta enojada predecible del presidente de la Cámara de Representantes John Boehner, quien reiteró que cualquier paquete que incluya aumento en los impuestos —que también pide Obama— no va a ser aprobado. El encabezado del noticiero Fox es "El regaño de Obama a los republicanos exacerba las pláticas sobre la deuda".

El Daily Telegraph de hoy destaca secamente: "Aunque la atención de los inversionistas en bonos ha estado enfocada en Grecia en los últimos meses, es probable que se voltee hacia EU si parece que las negociaciones se van a prolongar hasta la fecha límite".