El llamado de Obama a destruir el Seguro Social, es la última gota que derramó el vaso de dirigentes demócratas

8 de julio de 2011

8 de julio de 2011 — El presidente NerObama no está tocando la lira mientras Roma arde, sino que está iniciando los incendios de manera activa. Antes de reunirse hoy en la Casa Blanca con los líderes del Congreso, Obama anunció que planea poner en la lista de recortes no solo el Medicare (el servicio médico gubernamental para mayores de 65 años) y Medicaid (el servicio médico gubernamental para los de menores ingresos), sino también el Seguro Social, lo que puso furiosos a los lideres demócratas. Obama también dijo que su plan original de recortar el gasto público en $2 billones de dóalres en una década no es adecuado, así que duplicó la cifra a $4 billones de dólares (si, $4 millones de millones de dólares). Según sus mismas palabras del martes, Obama ve el desplome total actual de la economía real como "una oportunidad única para hacer algo grande para volver a equilibrar las finanzas de la nación", que sería recortar drásticamente los programas de asistencia pública, haciendo algo "grande" en una "gran rebaja" en las negociaciones con los republicanos.

Obama no consultó, ni siquiera informó, a los dirigentes demócratas de su plan de destruir las políticas de bienestar general de la nación. El líder del Senado, Harry Reid, quien ha insistido repetidamente que no se podía tocar el Seguro Social (y encabezó la batalla en contra de los esfuerzos de George W. Bush por privatizarlo), se negó a contestar preguntas de los reporteros sobre el llamado de Obama y se molestó cuando los reporteros intentaron insistir en el tema. Ni la dirigente de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, ni Chris van Hollen, que formaban parte del fracasado equipo bipartidista del vicepresidente Joe Biden que trabajaba en el plan de recortes al presupuesto, fueron informados. Van Hollen dijo a la cadena noticiosa de TV CNN que "los congresistas demócratas no van a apoyar algo que busca equilibrar el presupuesto sobre las espaldas de los beneficiarios del Seguro Social".

Obama calificó de "constructiva" la reunión de dos horas del jueves en la Casa Blanca y le dijo a los reporteros que el (no el cooperativo "nosotros") va a convocar a una segunda reunión el domingo.

Continúa así el jueguito de "o te ahorcas o te ahorco" sobre "recortes o alza en los impuestos". Obama alega que el está negociando la destrucción del bienestar general a cambio de poder elevar los impuestos a los aviones jet privados de las corporaciones y cerrar algunos resquicios fiscales. Los demócratas del Congreso están furiosos y el "bloque nacionalista" del Congreso en contra de las políticas nazis de Obama y a favor de la Glass-Steagall va a crecer rápidamente en los próximos días. Barbara Mikulski (Demócrata de Maryland) dijo: "yo creo que cuando el Presidente hace un acuerdo, tiene que hablar con los demócratas".

Hasta los demócratas que apoyan la austeridad están enojados. El senador demócrata de Dakota del Norte, Kent Conrad, presidente de la Comisión de Presupuesto del Senado y parte de la Coalición Concord para los recortes presupuestales, dijo que el nunca ha creído que el arreglo del Seguro Social se deba usar para reducir la deuda. "Cualquier ahorro del Seguro Social se debe usar para extender la solvencia del Seguro Social" dijo.

Los demócratas de la Junta de Demócratas Progresistas explotaron, y le enviaron una carta a Obama en donde exigen que no se toque el Seguro Social, Medicare ni Medicaid. "La clase media ya ha sufrido bastante en los últimos tres años" dice. "Los republicanos están dispuestos a causar aún más dolor. Nosotros no los apoyaremos". Entre los firmantes están los congresistas Raúl Grijalva, Keith Ellison (Minn.), Judy Chu (Calif.), John Lewis (Ga.), Mike Honda (Calif.), Danny Davis (Ill.), John Conyers (Mich.) y Luis Gutierrez (Ill.)