Bernanke alimenta el pánico al anunciar QE-III. Paremos esto con la Glass-Steagall

15 de julio de 2011

14 de julio de 2011 – Mientras que Europa se encuentra envuelta en el pánico por la deuda y el Banco Central Europeo (BCE) se convierte en un enorme "banco malo", al quedarse con los activos de deudas impagables (que pertenecen a los bancos especuladores), el presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, intervino para llenar el vació, durante su comparecencia ante la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, el pasado 13 de julio, con el anuncio de que la Reserva Federal está preparando el "QE-III", el término que introdujo Bernanke a la jerga de los tahúres financieros, para denominar la impresión de dinero, para comprarle sus activos basura a los bancos en quiebra. Como respuesta, momentáneamente, en la bolsa de valores se fueron hasta las nubes el euro y las acciones, pero el dólar se desplomó.

Parece que Bernanke está desafiando lo muestra la minuta de la reunión del Comité de Mercado Abierto de la Fed (FOMC, por siglas en inglés) del 22 de junio —que se acaban de publicar—según las cuales solo "unos cuantos miembros" de la junta estaban a favor de siquiera considerar otra ronda de "estímulo monetario" o impresión de dinero. Unas cuantas horas después del anuncio de Bernanke en el Congreso, el presidente de la Fed en Dallas, Richard Fischer dijo en un discurso ahí que "desde mi perspectiva, hemos agotado nuestras municiones, y expandir el balance de la Fed de aproximadamente $2.7 billones de dólares a más de $3 billones pudiera espantar a los mercados. Personalmente yo no veo los beneficios de más flexibilidad monetaria incluso cuando la economía se debilita aún más". El día anterior, el director (retirado) de la Reserva Federal de la ciudad de Kansas, Thomas Hoenig, sin lugar a dudas conocedor de lo que iba a hacer Bernanke, atacó la política de impresión de dinero de la Fed en un discurso: "Parte de nuestro problema básico a nivel mundial y aquí en Estados Unidos, es que el emperador está desnudo y nadie está dispuesto a decirlo. Imprimen e imprimen e imprimen dinero, pero nunca crean verdadera riqueza".

Todos los comentarios se enfocaron en el hecho de que Bernanke está tratando de salvar al euro como moneda única, una empresa inútil y que hunde a la Fed más en violación de la propia Ley de la Reserva Federal de 1913. El 29 de junio, la Fed extendió líneas de crédito ilimitadas para permutas de divisas al Banco Central Europeo y a los bancos centrales de Suiza, Gran Bretaña, Canadá y Japón. En la cada vez mayor crisis de la deuda, al BCE se le caracteriza como un "banco europeo malo", ya que ha rebajado los estándares para los activos con garantías que le compra a los bancos, hasta por debajo de los bonos chatarra, y los está comprando a los fondos de capital privado, los fondos compensatorios y los bancos de inversiones. ¿Estará la Fed comprando ahora directamente deuda soberana europea, o bonos del banco europeo, en apoyo al tambaleante BCE? Sin detenernos a averiguar, se debe parar el mentado "estimulo monetario" ya.

Un informe interesante que apareció en el sitio electrónico de análisis financiero "Zero Hedge" del 6 de julio, utiliza el flujo de fondos y las tablas de reservas de los bancos de la Reserva Federal para mostrar que la totalidad de los $600 mil millones de dólares de la mentad impresión de dinero QEII parece que se fue al exterior a los grandes bancos europeos y del Grupo Inter-Alfa. Las compras de bonos del tesoro que hizo la Fed con sus nuevas impresiones de reservas monetarias de noviembre del 2010 al 30 de junio de 2011, evidentemente fueron abrumadoramente del BNP Paribas, RBS, Barclays, Credit Suisse, Deutsche Bank, HSBC y el UBS. El analista de "Zero Hedge" concluye: "los únicos beneficiarios de las reservas generadas fueron las sucursales de bancos extranjeros con sede en EU (que a su vez se dieron la vuelta y canalizaron el efectivo hacia sus matrices en el exterior), un descubrimiento impactante que explica... por qué los bancos de EU no han estado dispuestos y no han podido prestar esas reservas".

Esto viola la Ley de la Reserva Federal de 1913 y hasta su enmienda de "circunstancias exigentes e inusuales" de 1932, que requiere que las garantías tengan calificaciones AAA en la forma de Bonos del Tesoro de EU o su equivalente, para que la Fed les pueda prestar a cualquiera de los "no bancos", es decir los dizque "bancos de inversión".

Pero sobre bases constitucionales más fundamentales, estaría prohibido que se intentara repetir esto en la forma de un QEIII –y se puede dar marcha atrás a los efectos del QEII— con la inmediata aprobación de la legislación que restablece la Ley Glass-Steagall por parte tanto de la Cámara de Representantes como el Senado. Bajo la Glass-Steagall, no solo se separaba la banca comercial de varios tipos de compañías bursátiles especulativas y de seguros. El principio de la Glass-Steagall es que solo aquellos bancos comerciales, así separados, en el Sistema de la Reserva Federal —Bancos de Estados Unidos— son elegibles para recibir apoyo federal en la forma de una ventanilla de descuento y préstamos especiales, seguros de depósitos y otras regulaciones protectoras. Todos los grandes bancos europeos son famosos por ser "supermercados bancarios", llenos de ramas bancarias de inversiones, fondos compensatorios especulativos, divisiones de seguros, fondos del mercado monetario. etc.

La burbuja trasatlántica actual de deuda mala, que está haciendo implosión en Europa ahora, no llena los requisitos para dichos préstamos de apoyo. Las deudas de juego deben dejarse sobre los hombros de los que hicieron las apuestas. La aprobación de la Glass-Steagall le pondría fin al más reciente rescate por pánico.