LaRouche a Obama: Cumpla con sus promesas, señor Presidente: de a conocer las secretas del Informe de la Comisión del 9/11

18 de julio de 2011

LaRouche a Obama: Cumpla con sus promesas, señor Presidente: de a conocer las 28 páginas secretas del Informe de la Comisión Conjunta del 9/11.

18 de julio de 2011 — Lyndon LaRouche demandó hoy que el presidente Obama cumpla con al menos una de las promesas de su campaña presidencial del 2008 y desclasifique por fin las 28 páginas del Informe Conjunto del Congreso sobre los ataques del 11 de septiembre (9/11), que detallan el financiamiento saudí y otros apoyos al complot. Durante su campaña presidencial, el entonces candidato Obama prometió que se haría pública toda la evidencia, y en febrero del 2009, poco después de haber tomado posesión, el presidente Obama le prometió a las familias de las víctimas de los ataques del 11 de septiembre de 2001 que iba a dar a conocer las 28 páginas de la investigación del Congreso que detallaba el papel del embajador saudí ante Estados Unidos, íntimo de la familia Bush, el príncipe Bandar bin-Sultan, junto con otros miembros de la familia real saudí, en el financiamiento y otros tipos de apoyo a los secuestradores del 9/11, 15 de los cuales se cree eran de nacionalidad sauditas.

El 24 de junio del 2009, Kristen Breitweiser, una activista de las familias del 9/11 cuyo esposo murió en el ataque a las Torres Gemelas del World Trade Center, le dijo al New York Times que el Presidente le había prometido personalmente a ella que él iba a desclasificar los documentos, que hasta ahora están clasificados como "secretos".

No solo se ha pasado el presidente Obama más de dos años sin desclasificar el capítulo de 28 páginas sobre la investigación que presidieron conjuntamente el senador Bob Graham (Demócrata, Florida) y el senador Richard Shelby (Republicano, Alabama). El 29 de mayo de 2009, cinco días antes de que el Presidente Obama hiciera su primera visita de estado oficial a Arabia Saudita, la entonces Procuradora General (ahora miembro de la Corte Suprema de Justicia), Elena Kagan presentó un escrito ante la Corte Suprema, en representación del gobierno de Obama, donde exhorta al tribunal a defender una sentencia de primera instancia de que las familias de las víctimas del 9/11 no podían demandar a los funcionarios del gobierno saudí o los miembros de la familia real, debido a la inmunidad soberana. La Corte Suprema respaldó al gobierno de Obama y defendió la sentencia de primera instancia, desechando la demanda legal en contra de cinco miembros de la familia real, entre ellos el príncipe Turki Al-Faisal Al-Saud, jefe de la inteligencia saudí al momento de los ataques del 11 de septiembre.

A pesar del sello de "ultra secreto", parte del contenido del documento de 28 páginas ha salido a la luz pública, incluyendo el hecho de que dos conocidos agentes de inteligencia saudíes, Osama Basnan y Omar al-Bayoumi, le dieron apoyo financiero y logístico a por lo menos dos de los 19 secuestradores del 11 de septiembre. Una investigación posterior de los investigadores de contrainteligencia de Executive Intelligence Review entre otros, confirmaron que Basnan y al-Bayoumi recibieron fondos directamente del entonces embajador saudí en Washington, el príncipe Bandar, a través de una cuenta en el Banco Nacional Riggs en Washington DC, que fue el conducto para el pago de sobornos de la firma de armas británica BAE Systems, en el trueque de petróleo por armas, conocido como "Al Yamamah". La esposa del príncipe Bandar, la princesa Haifa, hermana del ex jefe de inteligencia saudí, príncipe Turki Al-Faisal proporcionó parte de los fondos.

Lyndon LaRouche señaló hoy que, ahora "diez años después de los ataques del 9/11, el presidente Obama sigue con el encubrimiento que inició el ex presidente George W. Bush al momento de los ataques. Sabemos que el presidente Bush estaba motivado por la necesidad de encubrir los crímenes de los íntimos amigos de su padre en la familia real saudí. Yo sospecho que el presidente Obama está actuando bajo órdenes directas de Londres, dado que cualquier revelación del papel del príncipe Bandar y otros de la realeza saudí en los acontecimientos del 9/11 podría poner al descubierto todo el sucio financiamiento lodoso 'Al Yamamah' que ha venido financiando operaciones sucias de inteligencia y guerras irregulares a escala global desde mediados de los 1980".