Trichet pide "disciplina verbal": Se hunde el Titanic pero si no se dice, la amenaza es menos terrible

20 de julio de 2011

19 de julio de 2011 — En los preparativos para la cumbre del jueves 21 de julio de la Unión Europea (UE), los "mercados" están haciendo mucho ruido para que no se tolere un incumplimiento de Grecia, no se acepte una restructuración de la deuda, no se incluya a los acreedores privados en los recortes y cosas por el estilo. Y, ni siquiera se deben mencionar estas cosas, como subrayó el presidente del Banco Central Europeo (BCE) Jean-Claude Trichet, en una larga entrevista hoy con el diario Financial Times Deutschland, donde insiste en que la gente se debe callar y no hablar más de la crisis. "Es absolutamente necesario mejorar la 'disciplina verbal'. Los gobiernos necesitan hablar en un solo tono sobre temas tan complejos y sensibles como la crisis".

"Si un país no paga su deuda, ya no podemos aceptar los bonos incumplidos emitidos por el gobierno de ese país como garantías prendarias normales y elegibles" dijo. "Porque esto perjudicaría nuestra capacidad de ser un ancla de confianza y estabilidad. Los gobiernos tendrían entonces que intervenir para arreglar las cosas... los gobiernos tendrían que garantizar que al sistema del euro se le presenten garantías prendarías que pueda aceptar".

Trichet alega que Europa, la zona del Euro, y el euro en particular, están bien y que solo hay unos cuantos problemas con "los países endeudados", cuyos respectivos gobiernos tienen que dar la cara. El BCE siempre ha señalado esto, el BCE siempre le ha advertido a los gobiernos y una vez que los gobiernos salen con algo que el BCE y los "mercados" pueden aceptar, todos los problemas se pueden resolver: "Los europeos pueden resolver el problema. No es una cuestión técnica. Es una cuestión de voluntad y determinación". Por cierto, Trichet obtuvo el respaldo destacado a su necia perspectiva, de nadie menos que de Larry Summers, quien ha recorrido los medios a nivel internacional durante días con este argumento.

En cuanto a la cumbre de la UE como tal: se dice que es muy improbable que lleguen a cualquier tipo de solución en la que crean, dado que un concepto contradice otro, y que Merkel dijo ayer que ni siquiera iba a asistir a la cumbre a menos que esté claro que va a salir algo de ahí. Parece que ella quiere darle largas a la crisis de todas maneras, hasta septiembre. Sin embargo, la crisis no puede esperarse tanto.