Análisis preliminar sobre el ataque terrorista en Noruega

29 de julio de 2011

24 de julio de 2011 — El hombre de 32 año arrestado después de los asesinatos masivos del viernes 22 de julio en Oslo, Noruega, se describe como parte de un aparato de extrema derecha antiislámico europeo. Pero hasta el momento de escribir esto, hay tantas preguntas sin respuestas y tantos rasgos paradójicos en el incidente que pudiera requerirse algún tiempo para discernirlo y evaluarlo. Murieron siete personas por el estallido de un carro bomba estacionado afuera del edificio de gobierno de la población de Oslo en donde están las oficinas del Primer Ministro entre otras instalaciones del gobierno. Dos horas después, Anders Brehing Breivik entró a la Isla Utoya, donde se celebraba el festival de la juventud del Partido Laboral Noruego, y empezó a matar a jóvenes hasta que quedaron por lo menos 84 muertos y muchos más heridos, hasta que la policía finalmente llegó y lo paró. Todavía hay versiones discrepantes de los testigos presenciales sobre si estaba actuando solo o tenía un segundo cómplice. Breivik entró a la isla, disfrazado de policía, vistiendo un chaleco a prueba de bala y le ordenó a los jóvenes que se reunieran en torno suyo y empezó a dispararles.

Hay muy poca información disponible sobre el asesino, y todavía no está claro si se le considera el único perpetrador del carro bomba (desde mayo compró 6 toneladas de nitrato de amonio, el ingrediente clave en una bomba de combustible por aire), como también del ataque a tiros en la isla. La idea de que un solo individuo se haya encargado de 12,000 libras de fertilizantes y haya armado solo un carro bomba es casi inconcebible. Según alguien que lo conocía bien entrevistado por el diario londinense The Guardian, hace tres años Breivik pasó de ser miembro del Partido Progreso, el partido conservador tradicional en Noruega, a ser un rabioso ultraderechista islamofóbico, con supuestas ligas a la Liga de Defensa Inglesa y a un grupo llamado Stop the Islamification of Europe. Creo una cuenta en Facebook el 17 de julio, solo días antes de los ataques asesinos.

Fuentes de inteligencia de EU contactadas por EIR se mostraron asombrados de que no hubiera habido absolutamente ningún tipo de seguridad en la isla, a pesar de lo prominente del evento anual de la juventud –-en especial considerando que se esperaba la visita del Primer Ministro para el domingo.

Es claro, según las fuentes, que Breivik planeó durante algún tiempo el ataque en la isla. Tenía un perfil muy preciso del evento, la falta de seguridad etc. Aparentemente compró el armamento local y legalmente, según informes noticiosos noruegos. La fuente indicó que van a pasar varias semanas antes de que se pueda tener un perfil confiable del incidente y del atacante.

La fuente también pintó el cuadro que se está creando en Europa y Estados Unidos, de un clásico ambiente de pandilla-contrapandilla, en donde se pueden reclutar fácilmente terroristas, bajo el radar de rastreo de la inteligencia y las agencias judiciales. Destacó el crecimiento de una red ideológica neo-Salafi virulentamente antioccidental entre los refugiados musulmanes de Europa y Estados Unidos, que están siendo reclutados en las mezquitas financiadas por los saudíes y otros estados del golfo Pérsico; y un aparato neonazi islamofóbico, con Holanda como centro de estas operaciones en Europa continental. Es de las cosechas de estas dos ideologías contendientes que se pueden reclutar los terroristas, incluyendo los terroristas suicidas.

El modelo de las operaciones de guerra asimétrica preferido actualmente es el ataque en Mumbai de noviembre del 2008. A diferencia de los ataques del 11 de septiembre, que se pudieron haber evitado o en gran medida derrotado con procedimientos rudimentarios de seguridad en los aeropuertos, la mayoría de las ciudades alrededor del mundo son totalmente vulnerables a los ataques estilo Mumbai, de equipos pequeños de fanáticos bien entrenados y bien armados, dispuestos a morir.

Cabe destacar que incluso antes de que se iniciaran los recortes presupuestales federales y estatales, que han reducido aún más las capacidades de "respuesta inmediata", muy pocas ciudades en Estados Unidos y en Europa Occidental tienen capacidades de respuesta rápida, para hacerle frente a dichos incidentes. Hace varias semanas ocurrió un segundo ataque en Mumbai (Mumbai II), que contó con varios hombres bombas suicidas. "Hasta que se echen a andar contra medidas, o se diseñen formas de ataques asimétricos más fáciles, el modelo de Mumbai puede y será usado por todo el mundo" aseveró la fuente de inteligencia.