Detrás del llamado de Lagarde a salvar a los bancos: la quiebra de todos

1 de septiembre de 2011

1 de septiembre — Han empezado a filtrarse algunos de los motivos reales del llamado de Christine Lagarde, en la reunión de banqueros en Jackson Hole, para que haya una recapitalización sustancial y obligatoria inmediata de los bancos europeos.

La Junta Internacional de Normas Contables (IASB por siglas en inglés) le envió una carta privada —que le llegó al diario británico Financial Times— a la Autoridad Europea de Mercados y Valores, la entidad de la Unión Europea que regula el mercado financiero. En la carta, el presidente de la IASB, Hans Hoogervorst, expresa su gran preocupación con relación a los métodos empleados por algunos bancos y aseguradoras para aceptar una reducción del valor de sus bonos soberanos griegos.

Por ejemplo, el Royal Bank of Scotland (RBS), utilizando métodos que supuestamente reflejan el valor definido por el mercado, tuvo que registrar una rebaja de 51% de una cartera de valores del gobierno griego. Pero el gigante bancario francés BNP Paribas y la aseguradora francesa CNP Assurances se negaron a usar esos métodos. En vez de esto, procedieron con una rebaja del 21%, bajo la directa supervisión del jefe del Deutschebank, Ackermann y de Baudoin Prot del BNP. Los bancos europeos alegan que no existen precios de mercado confiables que sirvan de guía para un valor justo de la deuda del gobierno griego debido a su iliquidez y en vez de esto usan una valuación diferente "para fijar un modelo". En realidad, obtener una reducción del 21% de unos activos de Grecia que en realidad no valen nada en un 100%, ¡si que significa una buena ganancia!

El directivo del IASB, Hoogervorst desafió la justificación de la UE para el enfoque de utilizar dizque "un modelo"y también la valuación que producía. Si bien han disminuido las transacciones de los bonos del gobierno de Grecia, todavía se realizan transacciones con esos bonos, dijo. Es difícil imaginar que todavía haya compradores dispuestos a comprar esos bonos a los precios indicados, y por lo tanto es difícil justificar la opinión de que esos modelos satisfacen los objetivos de una medida de valoración justa.

Esto significa que en realidad, las pérdidas en los bonos griegos son mucho mayores que lo que se admite, y se requeriría precisamente de la recapitalización inmediata, sustancial y obligatoria que está pidiendo Lagarde. Negando las pérdidas adicionales producto del crac financiero del 16 de agosto, funcionarios de la Unión Europea pretendieron el lunes que los niveles de capitalización bancaria eran adecuados y que Lagarde había sido inoportuna al plantear el asunto de la solvencia cuando el principal problema es la falta de liquidez, supuestamente. Los bancos de la Unión Europea tienen una capitalización significativamente mayor comparada con la del año anterior, dijo Olli Rehn, el economista en jefe de la Comisión Europea.

Pero en Grecia, el banco EFG Eurobank y el Alpha Bank, segundo y tercero en importancia en Grecia respectivamente, se vieron forzados a fusionarse de emergencia para evitar el desplome. El Financial Times informa que el acuerdo incluye precisamente dicha descuento del 21% de sus valores en cartera de la deuda soberana de Grecia, una pérdida de 1,200 millones de euros. El nuevo banco va a procurar emitir acciones adicionales por esa cantidad en enero con el objetivo de finalmente aumentar su capital en 3,900 millones de euros. El acuerdo se finiquitó después de que el EFG Bank tuvo que recurrir al Banco Central Griego por 3 mil millones de euros en financiamiento de emergencia, porque ya no tenía ningún respaldo prendario que pudiera ser aceptado, ni siquiera por el Banco Central Europeo. El día anterior en que el EFG acudiera al Banco Central, el Banco Piraeus tuvo que acudir también al Banco Central por 2 mil millones de euros en financiamiento de emergencia.

De acuerdo con el acuerdo de rescates de la UE, todos lo bancos griegos se van a ver forzados a una reducción del 21% de sus valores en cartera de la deuda griega, que se dicen totalizarán unos 55 mil millones de euros. Pero la mayor parte de la deuda se está vendiendo en el mercado abierto a solo 50 centavos o menos por cada euro.