LaRouche: Está en marcha un derrumbe al estilo de 1923 a escala mundial

23 de septiembre de 2011

23 de septiembre de 2011 — La crema y nata de la elite financiera internacional desciende sobre Washington, D.C., esta semana, para asistir a la reunión anual del FMI y del Banco Mundial. Llegan en medio de un ambiente de pánico e histeria total, pánico e histeria provocados por los estertores de muerte de su sistema financiero global, y de su propia incompetencia criminal para enfrentar la situación.

* "¡Todas las señales de pánico están ahí!"

* "¡Necesitamos quesquillones de dólares!"

* "¡Se necesita mucho más poder de fuego para ser un cortacircuito!"

* "¡Estamos en la víspera de una nueva crisis!"

* "¡Estamos iniciando una fase peligrosa!"

* "¡Necesitamos un cortafuego más extenso!"

* "¡Esto ya es un pánico furibundo!"

Todas esas son citas exactas tomadas de los comentarios que hicieron ayer gente como la directora del FMI, el Secretario del Tesoro de EU, veteranos periodistas financieros británicos, y el director de la compañía traficante de bonos más grande del mundo. Ahora todos ellos reconocen que esto es el fin del juego; ahora todos ellos exigen que se tomen "medidas". Y todos ellos están privados por completa de ninguna idea de que hacer realmente sobre la crisis que ha creado sus propias políticas.

"Yo se que hacer", declaró Lyndon LaRouche ayer. "Este es un derrumbe al estilo de 1923 a escala mundial, y la dirigencia política de Estados Unidos actúa como los alemanes idiotas de 1923. No han aprendido nada de esa lección. Casi todos que ocupan una posición destacada hoy día se han acobardado y se han hecho para atrás en cuanto a las medidas necesarias. No están preparados para defender la civilización, porque la civilización misma depende de que se actúe como yo lo he especificado. La gente va a tener que movilizarse en torno a mí, personalmente.

"Así que suenen la alarma, y: 1) saquen a Obama de su cargo ya; 2) suspendan los rescates financieros; y 3) instrumenten la ley Glass-Steagall de inmediato. Lo que sea que excluya cualquiera estas tres medidas necesarias, vale tanto como la traición a Estados Unidos, porque el país será echado al infierno si no se adoptan. Eso es lo que se necesita que le digan a los dirigentes políticos de todos los partidos: 'Si no haces lo que LaRouche ha especificado, cuando menos sabrás ahora por qué tu y tú país fueron tirados en el infierno".

"No hay ninguna exageración al plantearlo de ese modo. Esto se dirige hacia un campo de exterminio. Así que deténganlo; deténganlo ya. El llamado tiene que ser sin calificación: ¡Deténganlo!"

LaRouche agregó que durante los últimos días la dirigencia del Partido Demócrata capituló y acordó rescatar a Obama, precisamente en el momento en que políticamente su cabeza estaba en el cadalso, porque la inmensa mayoría de la población lo culpa correctamente por el desastre nacional e internacional que se desenvuelve. Pero, estando Obama en situación tan precaria, esos dirigentes del partido se acobardaron, y cometieron el error potencialmente fatal de acordar el fraude de tomar como blanco al gobernador de Texas, Rick Perry (quien es una porquería por su propio mérito), alegando que la cuestión de Obama se podría posponer hasta noviembre del 2012.

"No se puede posponer nada para noviembre del 2012, y probablemente ni siquiera otra semana", declaró LaRouche. "El sistema se acabó, y lo mismo todos los partidos políticos que lo defiendan. Obama se tiene que ir ya; los rescates tienen que parar ya; y la Glass-Steagall se tiene que instrumentar ya".