Helga Zepp-LaRouche llama a un referéndum sobre dictadura de la UE

27 de septiembre de 2011

26 de septiembre de 2011 — Los dirigentes de los Estados miembros del Grupo de los 20 (G-20, los 20 países que supuestamente representan a todos los continentes) "no han aprendido nada de los errores del Reichsbank, el banco central de Alemania en la República de Weimar. Están a punto de desatar una hiperinflación que, comparada con esta, las acciones del Reichsbank en 1923 en Alemania van a parecer irrelevantes", señaló Helga Zepp-LaRouche, presidente del Partido BüSo de Alemania, el pasado 23 de septiembre en una evaluación sobre la decisión de la Cumbre del G-20, de hacer lo que sea para refinanciar la burbuja especulativa del sistema bancario privado global. Esta vez, la dinámica hiperinflacionaria afectará al mundo entero, no a un solo país como hace 88 años, advirtió.

El llamado de Lyndon LaRouche para entablar de inmediato un juicio político al presidente Obama, como la precondición necesaria para el restablecimiento de la Ley Glass-Steagall que separa la banca, y por la creación de un acuerdo Nuevo Bretton Woods de cooperación entre EUA, Rusa y China, es la única alternativa a esta desquiciada política del G-20, afirmó Zepp-LaRouche.

En cuanto a Europa, y en particular a Alemania, se tiene que rechazar la presión proveniente de la oligarquía financiera internacional para que se imprima dinero inorgánico para rescatar a un sistema que está condenado, señaló Zepp-LaRouche. Se tienen que rechazar las demandas como la que hizo Kenneth Rogoff de Harvard el 22 de septiembre en Frankfurt, cuando dijo que "en esencia, Alemania tiene que crear una red de seguridad para la deuda pública de España e Italia, quizá también de Francia" porque Alemania no tiene que ser (y simplemente no puede ser)"la vaca que ordeña el resto de Europa". Aceptar el guión de Rogoff, incluyendo su llamado para remover los obstáculos constitucionales que impiden el mega rescate, implicaría el "suicidio" para Alemania, advirtió Zepp-LaRouche.

En vez de todos los escenarios políticos para forzar la imposición de un súper rescate en contra de la firme resistencia de Alemania —quizá hasta forzando un cambio de gobierno en Berlín— se tiene que convocar a un referendo nacional sobre el sistema del euro en Alemania, de acuerdo con el artículo 146 de la Constitución, exigió Zepp-LaRouche. Ese artículo define que cualquier cambio en el sistema político que afecte los fundamentos de la Constitución alemana, requiere el consentimiento de la población alemana, y los cambios que se están contemplando para instalar el mecanismo de súper rescate para la zona del euro, es un cambio profundo de tales características.

La alternativa para Alemania está claramente definida, escribió Zepp-LaRouche: Seguir con la camarilla en pro de los rescates, que no son más que una "pandilla de rateros", o tomar partido con todas las naciones que trabajan por un nuevo orden económico mundial justo, en el que haya crédito productivo disponible para los grandes proyectos de infraestructura internacionales, tan postergados aunque urgentemente tan necesarios, como el túnel a través del Estrecho de Bering o la expansión del proyecto de desarrollo hidráulico NAWAPA para las Américas.