BCE inyecta efectivo en cantidades ilimitadas para rescatar bancos europeos

19 de diciembre de 2011

19 de diciembre de 2011 — Esta semana, el Banco Central Europeo (BCE) va a proporcionar una oferta ilimitada de efectivo para un rescate por tres años a los grandes bancos europeos, irremediablemente quebrados. La agencia de noticias Reuters informó el viernes que "la crisis de la deuda de Europa que es cada vez más intensa ha forzado al BCE a extender y ampliar las medidas de apoyo a los bancos en la zona del euro a quienes se les ha dificultado cada vez más obtener préstamos en el mercado interbancario, debido a sus enormes exposiciones con deudas públicas. La prisa para solicitar préstamos del dinero nuevo pondría de relieve la escala del problema". Los nuevos préstamos baratos del BCE, programados para el 21 de diciembre, están orientados a inducir a los bancos a que compren deuda pública europea, para que obtengan ganancias de las diferencias de rendimientos. Este nuevo plan de rescate hiperinflacionario se vio reforzado por la reducción de las normas de garantía prendaria del BCE. El 15 de diciembre, España llevo a cabo una subasta de bonos y vendió el doble de bonos a cuatro años de lo que esperaban. El 21 de diciembre, los bancos europeos pueden ofrecer estos bonos al BCE como garantías de préstamos del dinero barato.

También está programada para esta semana otra parte del esquema de rescate, cuando tengan su conferencia telefónica los ministros de finanzas de la zona del euro este lunes 19, para acordar detalles de un rescate por 200 mil millones de euros que se canalizarían a través del Fondo Monetario Internacional (FMI). El plan es que los bancos centrales europeos "presten" 150 mil millones de euros al FMI y aumentar estos fondos con 50 mil millones de euros adicionales en préstamos de países no europeos. Los 200 mil millones de euros se usarían después para comprar deuda pública europea a los bancos insolventes.

Estos malabarismos están condenados al fracaso en el corto plazo. Cuando el 9 de diciembre se reunieron en Bruselas los jefes de Estado europeos y acordaron que no se iban a aceptar más reducciones a los bonos, como ha sido el caso con la deuda griega, se garantizó un fracaso hiperinflacionario. Los bancos europeos, encabezados por los bancos del grupo Inter Alfa, están todos en quiebra y también los gobiernos están en quiebra, como resultado en parte, de la primera ronda de rescates bancarios de los dos últimos años.

El fracaso rotundo de la cumbre de jefes de Estado no pasó desapercibido a las criminales agencias calificadoras. Es probable que Standard and Poors (S&P) le baje la calificación esta semana a los bonos AAA de Francia, y Fitch anunció el viernes que seis países de la zona del euro, entre ellos Italia y España, fueron puestos en la lista de vigilancia y es probable que los degraden en los próximos 90 días. Al anunciar su estatus de vigilancia, los analistas de Fitch escribieron que "una solución abarcadora a la crisis de la zona del euro, está técnica y políticamente fuera de nuestro alcance" y exigieron que el BCE se comprometa a más rescates.

La agencia noticiosa financiera Bloomberg informó el domingo que el gobierno británico va a anunciar el lunes que va a adoptar las recomendaciones de la Comisión Independiente sobre Banca encabezada por John Vickers. El Secretario de Comercio Vince Cable le dijo a la agencia de televisión BBC que "mañana, el gobierno va a lanzar esta iniciativa sobre los bancos, aceptando completamente la comisión Vickers. Vamos a proceder con la separación de los bancos, las partes de casinos y las partes de los negocios de préstamos. No podemos arriesgarnos a que se repita esa catástrofe financiera que tuvimos hace tres años. No podemos estar en una situación en donde los bancos son demasiado grandes para quebrar". El lunes, el Contralor de la Moneda George Osborne se presentará ante la Cámara de los Comunes para anunciar el cortafuego entre la banca al menudeo y la banca de inversiones. Sin embargo, su instrumentación no ocurrirá sino hasta el 2019.